La inteligencia artificial (IA) se está incorporando a la práctica de la evaluación: desde el análisis de grandes volúmenes de datos hasta el apoyo a la organización y comunicación de evidencias. Sin embargo, su utilidad depende de una cuestión más fundamental: la fiabilidad de las evidencias que contribuye a generar. En la evaluación, la credibilidad depende de la calidad e integridad de las evidencias, por lo que la imprecisión o distorsión de los resultados puede socavar tanto las conclusiones como la confianza en el proceso. Entonces, ¿cómo pueden los evaluadores utilizar la IA sin...
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Grounding AI in Evaluation: What Nepal and Georgia Teach Us About Trustworthy