Pasar al contenido principal

De proyectos piloto a un cambio sistémico: replantearnos cómo medimos los sistemas alimentarios circulares

Publicado el 07/04/2026 by Gloria Kantengwa
ethinking How We Measure Circular Food Systems
BIG-SOUNDS AV Solutions Ltd/WRI

Reflexiones del acto anual del proyecto Circular Food Systems for Rwanda (Sistemas alimentarios circulares para Rwanda), celebrado en Kigali del 21 al 23 de octubre de 2025

El proyecto Circular Food Systems for Rwanda (Sistemas alimentarios circulares para Rwanda) (CIRF, por sus siglas en inglés) celebró su acto anual de aprendizaje en Kigali. Reunió a asociados y empresas participantes para reflexionar sobre los avances realizados y estudiar la última fase del proyecto antes de su finalización, prevista en diciembre de 2026. 

 El proyecto Circular Food Systems for Rwanda (Sistemas alimentarios circulares para Rwanda) (CIRF, por sus siglas en inglés) celebró su acto anual de aprendizaje en Kigali. Reunió a asociados y empresas participantes para reflexionar sobre los avances realizados y estudiar la última fase del proyecto antes de su finalización, prevista en diciembre de 2026. Durante el acto, los asociados del CIRF y diversas pequeñas y medianas empresas (pymes) pusieron de relieve los logros principales de la iniciativa.  Entre ellos, el aumento de ingresos y la creación de nuevos empleos gracias al desarrollo de productos circulares. Más allá de los resultados a nivel empresarial, la plataforma política de múltiples partes interesadas del CIRF ha contribuido también a influir en la agenda emergente de los sistemas alimentarios circulares de Rwanda. Esta influencia se refleja ya en varios avances, como la aprobación de dos normas de la Organización Internacional de Normalización (ISO) sobre circularidad e integración de los principios de la economía circular en tres documentos estratégicos clave del Gobierno, incluido el Quinto plan Estratégico para la Transformación de la Agricultura (PSTA5, por sus siglas en inglés).

©BIG-SOUNDS AV Solutions Ltd/WRI

El Instituto de Recursos Mundiales (WRI, por sus siglas en inglés) y sus asociados se están preparando ahora para ampliar el impacto del CIRF más allá de Rwanda por medio de una nueva iniciativa: Accelerating the Circular Economy for Food (Acelerar la economía circular para la alimentación) (ACE4Food, por sus siglas en inglés). Lo que comenzó como un proyecto piloto centrado en apoyar a determinadas empresas se está convirtiendo en un esfuerzo multinacional en el que participarán instituciones gubernamentales y que influirá en políticas, mercados y cadenas de valor de toda la región.  A medida que la iniciativa pasa de la fase piloto a la de ampliación, dejará de centrarse en el apoyo a empresas concretas para facilitar un cambio sistémico más amplio.  Esto hace que la medición a nivel de sistema sea cada vez más importante. No solo para saber si la transformación se está produciendo realmente, sino para identificar compensaciones recíprocas involuntarias y reforzar el cambio positivo en los actores de la cadena de valor.

En este contexto, durante el acto se planteó una pregunta fundamental de forma reiterada: ¿cómo podemos medir y captar de manera eficaz los efectos sistémicos de proyectos como ACE4Food? En pocas palabras, ¿cómo sabemos si los sistemas alimentarios se están volviendo realmente más circulares? 

Es una pregunta a la que se enfrentan numerosas organizaciones en la actualidad. Y para la cual no existe una respuesta sencilla. Actualmente, el CIRF realiza un seguimiento de los efectos, principalmente a nivel de empresas individuales. Aunque genera información valiosa, solamente proporciona una visión parcial de los cambios. Medir efectos más amplios de la circularidad a nivel sistémico —como la reducción del desperdicio de alimentos y las emisiones, los cambios en las políticas, las mejoras en la nutrición y el fortalecimiento de la resiliencia de las comunidades— sigue siendo más complicado. 

Sesión sobre los efectos del seguimiento, evaluación y aprendizaje

Para explorar estos desafíos con mayor detalle, los asociados del proyecto reunieron a colegas y financiadores durante el acto de aprendizaje para un debate específico sobre seguimiento, evaluación y aprendizaje (SEA) en sistemas alimentarios circulares. 

Expertos de la Fundación IKEA, Resonance, el WRI, el Instituto Internacional de Agricultura Tropical (IITA, por sus siglas en inglés), la Red Africana de Economía Circular (ACEN, por sus siglas en inglés), la Alianza Africana de Economía Circular (ACEA, por sus siglas en inglés), el Centro de Producción Más Limpia e Innovación Climática de Rwanda (CPCIC, por sus siglas en inglés) y la Organización para el Desarrollo de los Países Bajos (SNV, por sus siglas en inglés) reflexionaron sobre las dificultades prácticas de medir el cambio sistémico. Entre ellas, los recursos necesarios para la recopilación de datos, la carga que supone la presentación de informes para pymes y agricultores, y el desafío constante de la atribución Los participantes también debatieron sobre las diferencias entre medir resultados a nivel de empresas individuales y captar un cambio sistémico más amplio. Aunque cada vez se realiza un seguimiento mayor de los cambios en las políticas, numerosas organizaciones siguen careciendo de marcos comunes y herramientas prácticas para medir la circularidad a mayor escala. De este debate surgieron varias respuestas, como el refuerzo del autoseguimiento entre las pymes, el uso de plataformas con múltiples partes interesadas para armonizar los esfuerzos en materia de políticas, y la adopción de enfoques basados en contribuciones, como la recopilación de resultados.

Del debate a las herramientas: medir el cambio sistémico

A pesar de estos desafíos, se debatieron varias prácticas prometedoras para captar la transformación a nivel sistémico:

Recopilación de resultados
Este método resulta especialmente útil en contextos impredecibles y que evolucionan rápidamente. Comienza recopilando y verificando historias de cambio de las partes interesadas, documentando los cambios a nivel individual y sistémico. Entre ellos, cambios en conocimientos, comportamientos, habilidades, resultados empresariales, relaciones, normas y dinámicas generales del sistema.  A continuación, el proceso examina cómo pueden haber contribuido intervenciones concretas a dichos cambios.

Análisis de contribuciones

El análisis de contribuciones adopta un enfoque similar, pero se basa en una teoría del cambio.  Examina si una intervención siguió el curso previsto y contribuyó de manera plausible a los resultados observados.  Cuando se aplica al cambio sistémico, las vías de contribución tienden a ser más complejas. Esto suele requerir documentar cambios de comportamiento o relacionales, así como considerar explicaciones alternativas, como transiciones políticas u otras fuerzas externas.

Marco de sistemas de mercado

Un marco de sistemas de mercado ayuda a explicar cómo funcionan los mercados al examinar relaciones más amplias, incentivos y reglas formales e informales que conforman una cadena de valor. En lugar de centrarse únicamente en resultados a corto plazo, analiza cómo interactúan los actores, qué los motiva y cómo se distribuyen el poder, la información y los recursos en el sistema. Cuando se combina con herramientas como la recopilación de resultados y el análisis de redes sociales, este enfoque puede ayudar a realizar un seguimiento de los cambios y la influencia a lo largo del tiempo. 

Reconocer las primeras señales del cambio sistémico

Estos enfoques llevan a una pregunta sencilla pero importante:  Si un sistema alimentario se está volviendo realmente más circular, ¿qué tipo de cambios cabría esperar?

Durante el debate, los participantes reflexionaron sobre varias señales tempranas que sugieren que la circularidad está empezando a arraigarse. Suelen manifestarse mucho antes de que los grandes cambios políticos —o las grandes transformaciones de los mercados— se hagan evidentes.

  1. Cambio de comportamientos y normas Los cambios sistémicos suelen comenzar con las personas, más que con las políticas. Las señales tempranas pueden incluir un creciente interés de los consumidores por productos circulares, una mayor familiarización de los agricultores con prácticas circulares o el intercambio informal de conocimientos por medio de redes de agricultores o comunidades locales. Estos cambios suelen producirse en primer lugar en actitudes, conversaciones y relaciones, antes de manifestarse en indicadores formales.
  2. Las prácticas medioambientales se están convirtiendo en algo habitual  El cambio medioambiental no se suele producir de forma repentina. Habitualmente comienza con pequeños ajustes en prácticas cotidianas: agricultores que prueban soluciones para convertir desperdicios en recursos valiosos, mejoras en el uso y reciclaje del agua, o un mayor interés por insumos regenerativos.  Con el paso del tiempo, estos cambios indican que la circularidad está superando la fase experimental y se está convirtiendo en parte del funcionamiento habitual del sistema.
  3. Evolución de los mercados Los mercados también pueden revelar señales tempranas de cambio.  Por ejemplo, los productos circulares pueden empezar a llegar a nuevos clientes, pueden surgir nuevos modelos de financiación, o las instituciones financieras pueden comenzar a reconocer el potencial empresarial de las prácticas circulares. Estas señales no requieren cambios radicales en el sector; habitualmente comienzan como ajustes sutiles —pero reveladores— en patrones de inversión incentivados.
  4. Gobernanza y alineación de políticas Las señales más claras de cambio sistémico pueden surgir también en un entorno propicio. Los conceptos de economía circular pueden empezar a tratarse en debates políticos, la participación en plataformas de múltiples partes interesadas puede ampliarse, o las primeras propuestas políticas pueden comenzar a alinearse con los objetivos de los sistemas alimentarios circulares.  Estos avances suelen ser graduales y difíciles de medir antes de promulgar políticas formales.
  5. Multidimensionalidad  Por último, un cambio sistémico válido requiere coherencia entre las dimensiones social, ambiental y económica. Un sistema puede mostrar avances graduales, en lugar de mejoras repentinas en un ámbito, pero no en otros. Analizar estas dimensiones ayuda a garantizar que la circularidad progresa de manera equilibrada y que las compensaciones recíprocas no deseadas no pasan desapercibidas. 

No existe un indicador único que permita confirmar que se está produciendo una transformación sistémica. Sin embargo, si se combinan varios indicadores, pueden ayudar a los profesionales a determinar si la circularidad está empezando a afianzarse y en qué ámbitos podría ser necesario adoptar medidas adicionales.

*************

A medida que surgen más iniciativas en toda la región con objetivos similares, se abre una oportunidad cada vez mayor de aprender colectivamente sobre lo que funciona y lo que no. Si está interesado en saber más, por favor escriba un comentario o póngase en contacto con Eric Ruzigamanzi (Eric.Ruzigamanzi@wri.org) o Shayna Krasnoff (skrasnoff@resonanceglobal.com) para conocer más detalles sobre nuestra visión de la transformación circular a nivel sistémico con la iniciativa ACE4Food.