¡Gracias por expresar esta realidad fundamental con tanta claridad!
Tu observación sobre cómo las crisis de financiación desplazan silenciosamente el equilibrio del aprendizaje transformador hacia una rendición de cuentas rígida y centrada en el cumplimiento normativo da en el clavo del desafío fundamental de nuestro sector. Basándome en mi experiencia al frente de sistemas de MEAL (monitoreo, evaluación, aprendizaje y rendición de cuentas) en los ámbitos de la educación, la respuesta humanitaria, la protección social, la resiliencia climática y los medios de vida en África meridional y más allá, coincido plenamente con tu conclusión: en tiempos de escasez, la evidencia no pierde valor, sino que se convierte en nuestro principal seguro contra el riesgo de malgastar recursos escasos.
El camino a seguir no consiste en elegir entre el cumplimiento normativo y el aprendizaje, sino en integrar el seguimiento, la evaluación, la presentación de informes y el aprendizaje participativos (PMERL) directamente en las operaciones rutinarias. La verdadera sostenibilidad y la rendición de cuentas se producen cuando ponemos las voces de la comunidad en primer plano y acercamos sus opiniones, su influencia y la toma de decisiones a las personas que comprenden sus realidades, involucrando a los líderes locales, los directores de escuela y las poblaciones destinatarias desde el diseño del proyecto y la planificación de la línea de base hasta su cierre. Cuando se reducen los presupuestos destinados exclusivamente a la evaluación, los donantes y los ejecutores deben invertir en mecanismos localizados y de alta confianza, como el seguimiento dirigido por la comunidad (CLM), los cuadros de mando participativos y la síntesis de pruebas mediante IA con intervención humana. Al transformar los comentarios habituales de la comunidad en espacios de reflexión continua, nos aseguramos de que cada dólar gastado no solo se justifique, sino que impulse activamente un impacto que sea propiedad de la comunidad.
RE: Evaluation under pressure : Strengthening evidence use, accountability and learning amidst funding constraints (Joint EvalforEarth-ALNAP discussion)
Zimbabwe
Wilbert Marimira
MEAL Specialist
CARE International
Publicado el 13/10/2026
¡Gracias por expresar esta realidad fundamental con tanta claridad!
Tu observación sobre cómo las crisis de financiación desplazan silenciosamente el equilibrio del aprendizaje transformador hacia una rendición de cuentas rígida y centrada en el cumplimiento normativo da en el clavo del desafío fundamental de nuestro sector. Basándome en mi experiencia al frente de sistemas de MEAL (monitoreo, evaluación, aprendizaje y rendición de cuentas) en los ámbitos de la educación, la respuesta humanitaria, la protección social, la resiliencia climática y los medios de vida en África meridional y más allá, coincido plenamente con tu conclusión: en tiempos de escasez, la evidencia no pierde valor, sino que se convierte en nuestro principal seguro contra el riesgo de malgastar recursos escasos.
El camino a seguir no consiste en elegir entre el cumplimiento normativo y el aprendizaje, sino en integrar el seguimiento, la evaluación, la presentación de informes y el aprendizaje participativos (PMERL) directamente en las operaciones rutinarias. La verdadera sostenibilidad y la rendición de cuentas se producen cuando ponemos las voces de la comunidad en primer plano y acercamos sus opiniones, su influencia y la toma de decisiones a las personas que comprenden sus realidades, involucrando a los líderes locales, los directores de escuela y las poblaciones destinatarias desde el diseño del proyecto y la planificación de la línea de base hasta su cierre. Cuando se reducen los presupuestos destinados exclusivamente a la evaluación, los donantes y los ejecutores deben invertir en mecanismos localizados y de alta confianza, como el seguimiento dirigido por la comunidad (CLM), los cuadros de mando participativos y la síntesis de pruebas mediante IA con intervención humana. Al transformar los comentarios habituales de la comunidad en espacios de reflexión continua, nos aseguramos de que cada dólar gastado no solo se justifique, sino que impulse activamente un impacto que sea propiedad de la comunidad.