Gracias, Alexis, por tu aportación. El ejemplo que planteas —infraestructuras costosas que quedan inutilizadas o destruidas por fenómenos climáticos extremos— pone de manifiesto el problema de la atribución en términos muy concretos. Se trata de un escenario que pone de manifiesto una limitación fundamental del modelo lógico en el que se basan la mayoría de las evaluaciones retrospectivas. Si la cadena causal se ve interrumpida por una perturbación externa, el propio marco de evaluación tiene dificultades para dar sentido a lo ocurrido, y mucho menos para ofrecer una orientación útil sobre lo que debería hacerse a continuación.
Esto se relaciona con una cuestión más amplia en la metodología de la evaluación, y es que nuestros marcos estándar suelen asumir un grado de estabilidad en el entorno operativo que cada vez es menos válido en contextos afectados por el clima. La gestión integrada del paisaje es un ámbito especialmente interesante en este sentido, ya que opera con horizontes temporales largos y sistemas complejos, lo que podría decirse que la convierte en una de las áreas en las que la evaluación basada en la prospectiva no es un lujo, sino una necesidad. Tengo curiosidad por saber si ha visto intentos de incorporar el pensamiento basado en escenarios en el diseño de la evaluación en los contextos en los que trabaja, aunque sea de manera informal, y si esos esfuerzos han ayudado a los evaluadores y a las partes interesadas a afrontar los retos de atribución que describe.
RE: From Hindsight to Foresight: How Evaluation Can Become Future-Informed
Kenya
Steven Lynn Lichty
Managing Partner
REAL Consulting Group
Publicado el 27/03/2026
Gracias, Alexis, por tu aportación. El ejemplo que planteas —infraestructuras costosas que quedan inutilizadas o destruidas por fenómenos climáticos extremos— pone de manifiesto el problema de la atribución en términos muy concretos. Se trata de un escenario que pone de manifiesto una limitación fundamental del modelo lógico en el que se basan la mayoría de las evaluaciones retrospectivas. Si la cadena causal se ve interrumpida por una perturbación externa, el propio marco de evaluación tiene dificultades para dar sentido a lo ocurrido, y mucho menos para ofrecer una orientación útil sobre lo que debería hacerse a continuación.
Esto se relaciona con una cuestión más amplia en la metodología de la evaluación, y es que nuestros marcos estándar suelen asumir un grado de estabilidad en el entorno operativo que cada vez es menos válido en contextos afectados por el clima. La gestión integrada del paisaje es un ámbito especialmente interesante en este sentido, ya que opera con horizontes temporales largos y sistemas complejos, lo que podría decirse que la convierte en una de las áreas en las que la evaluación basada en la prospectiva no es un lujo, sino una necesidad. Tengo curiosidad por saber si ha visto intentos de incorporar el pensamiento basado en escenarios en el diseño de la evaluación en los contextos en los que trabaja, aunque sea de manera informal, y si esos esfuerzos han ayudado a los evaluadores y a las partes interesadas a afrontar los retos de atribución que describe.