Antecedentes y justificación
Los programas de seguridad alimentaria, medio ambiente y desarrollo agrícola tienen lugar cada vez con mayor frecuencia en contextos volátiles, inciertos y complejos. Las perturbaciones climáticas, la degradación de los ecosistemas, las condiciones geopolíticas cambiantes y las crisis en cadena han dejado de ser algo ocasional. Conforman el entorno en el que se diseñan e implementan estos programas. La evaluación en estos sectores suele centrarse en la rendición de cuentas retrospectiva, midiendo resultados pasados con respecto a objetivos fijos, incluso cuando las condiciones operativas siguen cambiando.
Este desajuste temporal tiene consecuencias prácticas. Cuando las evaluaciones juzgan la pertinencia, la eficacia y la sostenibilidad en función de las condiciones que existían en el momento en que se diseñó un programa pueden generar conclusiones precisas sobre el pasado, pero menos útiles para orientar decisiones futuras y afrontar cualquier cambio. Los procesos de las teorías del cambio suelen padecer la misma limitación: no tienen en cuenta escenarios futuros plausibles que determinarán si las inversiones actuales lograrán buenos resultados o fracasarán.
La prospectiva estratégica aporta enfoques con visión de futuro que pueden reforzar la práctica de la evaluación. Métodos como el análisis de horizontes, la planificación de escenarios, el triángulo de futuros, el marco de los tres horizontes y el análisis causal por capas ayudan a los evaluadores a ir más allá de los resultados pasados y analizar cuál sería el desempeño de los programas en diferentes escenarios futuros. Estos instrumentos y marcos prospectivos pueden enriquecer la evaluación en todas sus etapas: desde el alcance y el diseño hasta el aprendizaje y el uso. Cuando se utilizan junto con la evaluación, favorecen una gobernanza más anticipatoria, permitiendo tomar decisiones basadas en evidencias, mientras se sigue prestando atención a la incertidumbre y los cambios a largo plazo.
Ya se percibe un impulso hacia la integración de la prospectiva y la evaluación en diversos sectores. Por ejemplo, los programas de acción preventiva del Programa Mundial de Alimentos (PMA) han incorporado enfoques prospectivos en sus marcos de seguimiento y evaluación. Al mismo tiempo, organizaciones como el Fondo para el Medio Ambiente Mundial (FMAM), el Grupo Consultivo sobre Investigaciones Agrícolas Internacionales (CGIAR) y la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) están explorando cómo puede valorar mejor la evaluación la resiliencia a largo plazo y los efectos sistémicos en las inversiones medioambientales y agrícolas. Estos avances también están impulsando una reflexión más amplia en la comunidad de evaluación, incluido un interés renovado en cómo podrían evolucionar los criterios del Comité de Asistencia para el Desarrollo (CAD) de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), pasando de medir la alineación con prioridades pasadas a evaluar la relevancia prospectiva y la solidez en escenarios futuros plausibles. A pesar de este impulso, la orientación práctica para los evaluadores sigue siendo limitada. Pocos han sido capacitados formalmente en métodos prospectivos, y los profesionales de este ámbito tampoco suelen haber sido formados en la práctica de la evaluación. Los instrumentos, los ejemplos de casos y la comunidad de práctica necesarios para conectar estos campos no están aún bien establecidos.
Finalidad de la discusión
Esta discusión en línea analizará cómo se pueden integrar métodos prospectivos en la práctica de la evaluación en los ámbitos de la seguridad alimentaria, el medio ambiente y la agricultura. Basándose en experiencias de profesionales, ejemplos del mundo real y bibliografía recomendada, la discusión pondrá de relieve ideas prácticas que los evaluadores pueden utilizar para adaptar su labor a la incertidumbre y dotarla de mayor utilidad para la toma de decisiones con visión de futuro.
Objetivos de la discusión
- Presentar los principales conceptos y instrumentos prospectivos —incluidos el análisis de horizontes, la planificación de escenarios, el marco de los tres horizontes y el análisis causal por capas— y explorar cómo se pueden aplicar en los procesos de evaluación.
- Examinar cómo la evaluación prospectiva puede reforzar las valoraciones de la relevancia, la sostenibilidad y efectos sistémicos en los programas de seguridad alimentaria, medioambientales y agrícolas.
- Compartir ejemplos concretos de integración de prospectiva y evaluación en todo el sector, incluidas acciones preventivas, programas de resiliencia climática y procesos de teorías del cambio.
- Identificar puntos de partida prácticos para que los evaluadores comiencen a incorporar perspectivas prospectivas en su labor, independientemente del contexto institucional o las limitaciones de recursos.
Preguntas de orientación
- En contextos de incertidumbre climática, cambios ambientales rápidos y realidades geopolíticas cambiantes, ¿cuáles cree que han sido las limitaciones de la evaluación retrospectiva? ¿Cómo ha afectado esto al uso de los resultados?
- ¿Qué instrumentos o métodos prospectivos ha utilizado en el ejercicio de la práctica de la evaluación? ¿Qué los hizo útiles o difíciles de aplicar? ¿Qué instrumentos prospectivos ha utilizado?
- ¿Cómo podrían nuestras interpretaciones de los criterios del CAD (como la relevancia y la sostenibilidad) cambiar qué medimos, cómo lo medimos y cómo formulamos recomendaciones a través de un enfoque prospectivo?
- ¿Qué oportunidades hay para integrar la prospectiva y la evaluación en los contextos de la seguridad alimentaria, el medio ambiente y la agricultura?
- ¿Qué habilidades, recursos y cambios institucionales serían necesarios para que la prospectiva forme parte habitual del diseño y puesta en marcha de evaluaciones?
Bibliografía para la discusión
Primera semana: Discusión introductoria sobre el tema y análisis de las preguntas orientativas.
Segunda semana: Examinar la prospectiva transformadora en relación con el imperativo de la transformación, a través de un artículo de próxima publicación en la revista Journal of MultiDisciplinary Evaluation, editada por Scott Chaplowe.
Tercera semana: Discusión sobre el artículo “Fusing foresight and futures thinking for a new transformative evaluation paradigm”, de Rose Thompson Coon, Katri Vataja, y Pinja Parkkonen (en New Directions for Evaluation, verano de 2024, número 183, páginas 91-101)
Cuarta semana: Explorar Quality Criteria for Food Systems Foresight in Africa: A practitioner’s guide for commissioning, facilitating and evaluating foresight, una guía reciente de Katindi Sivi, publicada por el Foro de investigación agrícola en África, en colaboración con Foresight4Food, la Universidad de Oxford y el Centro Internacional de Investigaciones para el Desarrollo.
El debate en línea permanecerá abierto a las contribuciones hasta el 27 de abril de 2026.
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Kenya
Steven Lynn Lichty
Managing Partner
REAL Consulting Group
Publicado el 18/04/2026
I am back from a spur of the moment short holiday where I did not open my laptop for six days, but it nice to see the conversation and discussion continuing.
As we move into our final week, I want to introduce the FARA guide Criteria to Assess High-Quality Food Systems Foresight in Africa (the link is in the intro to this discussion board, but also attached below). My colleague, Dr. Katindi Sivi, was a co-author, so I'm excited to showcase her work.
What I find especially useful about this report is that it is not a step-by-step foresight manual. It is a quality framework for thinking about what makes foresight meaningful, credible, inclusive, and actually useful for decision-making in complex food systems contexts. The guide argues that, in a time shaped by climate risk, demographic change, geopolitical uncertainty, and structural inequality, foresight must move beyond scenario production toward anticipatory governance, local ownership, and real policy influence. It also places unusual emphasis on African realities, including indigenous knowledge, informality, power relations, and participatory practice.
That feels highly relevant to the conversation we have been having here. Over the past weeks, several of you have pushed us to think beyond retrospective accountability alone. Silva and Amy asked whether evaluation can be freed from compliance logic. Rick challenged us to move from prediction toward preparedness and plural futures. Uzodinma emphasized mindset, local ownership, and adaptive learning. Rhode reminded us that knowledge must be communicated in usable ways, not just written for evaluators. Those themes are all echoed in this guide.
The guide is organised around nine interlinked criteria, including contextual relevance, inclusivity, ethics, methodological rigor, strategic communication, institutional embedding, and shifts in thought and behaviour. It also argues that evaluation of foresight should not focus on predictive accuracy, but on whether foresight improves learning (another common theme in our discussions), decision-making, contribution to change, and long-term systems transformation.
So for this final week, I would like to ask: what would high-quality future-informed evaluation actually look like in practice? What conditions need to be in place for it to be ethical, participatory, useful, and institutionally embedded rather than just another report on the shelf?
Benin
Alexis Adébayo ODOUN-IFA
Expert in MEAL
RAAF/ECOWAS
Publicado el 13/04/2026
Rose Thompson Coon y otros, en sus escritos, destacan la necesidad de replantearse la evaluación para integrar en ella una dimensión prospectiva, incluso futurista. De hecho, aunque la evaluación permite extraer lecciones, no siempre ofrece pistas inmediatas para su aplicación práctica una vez finalizada la intervención. Sin una revisión bibliográfica exhaustiva y una apropiación por parte de otros investigadores o diseñadores de proyectos futuros, las enseñanzas extraídas de las evaluaciones de las intervenciones tienden a caer en el olvido una vez finalizadas estas. Por lo tanto, los informes de evaluación se beneficiarían de la incorporación de análisis más profundos, que permitieran tener mejor en cuenta esta visión prospectiva y orientada hacia el futuro del desarrollo.
Kenya
Steven Lynn Lichty
Managing Partner
REAL Consulting Group
Publicado el 18/04/2026
This is an important point Alexis...thank you for contributing. I especially appreciate your observation that lessons from evaluation are often documented but not meaningfully carried forward into future design, policy, or practice. Your comment reinforces why a more future-oriented approach matters....evaluation should not only capture what happened, but also help ensure that learning remains usable, transferable, and alive beyond the life of a single intervention. Learning and education have strong futures/foresight elements by default. How can we better integrate forward-looking learning in our evaluations?
Italy
Silva Ferretti
Freelance consultant
Publicado el 13/04/2026
It is quite hard to comment on an article that is not fully accessible :-(
Kenya
Steven Lynn Lichty
Managing Partner
REAL Consulting Group
Publicado el 18/04/2026
Which article are you referring to? I attached Fusing foresight and futures thinking for a new transformative evaluation paradigm in my earlier post, so you should have access to it.
Ghana
Ishmael Kwame Agbomlaku
Manager
Integrated Institute of professional, LA plage Meta Verse.
Publicado el 13/04/2026
Una perspectiva poderosa. La evolución de la retrospectiva a la prospectiva es precisamente el camino que debe seguir la evaluación, utilizando los datos no solo para informar, sino también para anticipar y mejorar los resultados. Esto es fundamental para un diseño eficaz de los programas.
Kenya
Steven Lynn Lichty
Managing Partner
REAL Consulting Group
Publicado el 18/04/2026
Thanks for the comment, Ishmael. I agree completely. Great foresight always contains elements of hindsight, so it is not a competition, but collaboration and symbiosis. I've that many ancient traditions thought of humanity walking backwards into the future....knowing where we've been is important, but when we see the path curving or diverging, we need to start tacking in that direction.
Italy
Silva Ferretti
Freelance consultant
Publicado el 13/04/2026
Sin duda, podemos mejorar nuestra capacidad de «mirar hacia el futuro»: comprender las posibles tendencias y analizar de forma más consciente las posibles consecuencias. Pero siempre evitando la tentación de convertir esto en «EL plan». Porque lo que importa es tener una dirección y agilidad, una mayor capacidad para ver y percibir los momentos decisivos... no un futuro predeterminado.
Kenya
Steven Lynn Lichty
Managing Partner
REAL Consulting Group
Publicado el 18/04/2026
Hi Silva, thanks for your comment. It is so easy to become trapped by "THE PLAN". This is why I love working with scenarios. You can have the plan, but when you have three or four scenarios on the horizon, you can always wind-tunnel THE PLAN and see where it needs to adapt. All the more reason for the agility, capacity to see and feel junctures, as you mentioned.
Italy
Silva Ferretti
Freelance consultant
Publicado el 13/04/2026
La pregunta más profunda es: ¿para qué sirve la evaluación? Si su principal finalidad es confirmar el cumplimiento (es decir, verificar que un plan se ha ejecutado tal y como se diseñó, que la teoría del cambio se ha cumplido...), entonces incorporar métodos de prospectiva no cambia nada. Simplemente estaremos anticipando el futuro al servicio de la misma lógica retrospectiva y del mismo conjunto de horizontes. Siempre en «modo cumplimiento». Antes de preguntarnos cómo puede la evaluación mejorar a la hora de anticipar el futuro, debemos plantearnos una pregunta previa: ¿estamos dispuestos a liberar a la evaluación de la obligación de confirmar el plan?
Senegal
Amy MARA
Economiste et Specialiste en Passation de Marché
Direction de la Dette Publique
Publicado el 17/04/2026
Bonjour,
Ma très chère Silva ,
Votre analyse se révèle très pertinente et appelle une réflexion approfondie, en particulier sur la nécessité de repenser la finalité de l’évaluation au-delà de la simple logique de conformité.
la réflexion proposée soulève une question fondamentale et pertinente : celle de la finalité réelle de l’évaluation. En effet, si l’évaluation est réduite à une fonction de conformité, elle se limite à vérifier si les actions menées correspondent aux prévisions initiales, sans véritablement interroger leur pertinence, leur impact ou leur capacité d’adaptation aux réalités changeantes.
Dans cette perspective, l’introduction de méthodes prospectives dans une évaluation enfermée dans une logique de conformité apparaît insuffisante. Elle risque même de reproduire les mêmes schémas, en projetant simplement dans le futur des hypothèses déjà figées, sans remise en question des cadres d’analyse. Ainsi, anticiper l’avenir sans transformer la finalité de l’évaluation revient à prolonger une approche rétrospective sous une autre forme.
Dès lors, la question centrale devient celle de la transformation du rôle de l’évaluation. Il ne s’agit plus uniquement de confirmer un plan, mais de questionner les hypothèses qui le sous-tendent, d’identifier les écarts entre les intentions et les résultats, et surtout d’accompagner la prise de décision dans des contextes incertains. Une évaluation tournée vers l’avenir doit être un outil d’apprentissage, d’adaptation et d’innovation.
Libérer l’évaluation de l’obligation de confirmer le plan implique plusieurs changements majeurs. D’abord, accepter que les programmes puissent évoluer en fonction des réalités du terrain. Ensuite, intégrer des approches plus flexibles, telles que l’évaluation en temps réel ou l’apprentissage adaptatif. Enfin, reconnaître que l’évaluation peut produire des résultats critiques, parfois en contradiction avec les objectifs initiaux.
Cependant, cette transformation n’est pas sans défis. Elle suppose un changement de culture institutionnelle, où les décideurs acceptent l’incertitude et la remise en question. Elle nécessite également des capacités techniques renforcées et une plus grande ouverture à la participation des parties prenantes.
En conclusion, l’évaluation ne pourra véritablement intégrer une dimension prospective que si elle se libère de sa fonction strictement normative. Elle doit évoluer vers un rôle stratégique, orienté vers l’apprentissage et l’anticipation, afin de mieux répondre aux enjeux complexes et dynamiques des politiques publiques.
Amy MARA
Economiste
Dakar Sénégal
Kenya
Steven Lynn Lichty
Managing Partner
REAL Consulting Group
Publicado el 18/04/2026
Merci beaucoup pour cette contribution très riche et très bien formulée. Vous mettez le doigt sur un point central de notre discussion...tant que l’évaluation reste enfermée dans une logique de conformité, même l’introduction de méthodes prospectives risque de ne produire qu’un déplacement superficiel plutôt qu’un véritable changement de posture. J’apprécie particulièrement votre insistance sur la nécessité de transformer la finalité même de l’évaluation, afin qu’elle devienne un espace d’apprentissage, d’adaptation et d’aide à la décision dans l’incertitude. Votre remarque sur l’acceptation institutionnelle de la critique, de l’incertitude et de l’évolution des programmes est essentielle, car elle montre bien que le défi n’est pas seulement méthodologique, mais aussi culturel et politique. C’est précisément cette tension entre évaluation normative et évaluation tournée vers l’avenir que nous devons continuer à explorer ensemble. (I hope my Gemini translation makes sense Amy!)
Germany
Ines Freier
Senior consultant for NRM and biodiversity, Green economy
consultant
Publicado el 13/04/2026
The paper offers one option for evaluating new speculative ventures which are not under control of the public. Using foresight methods instead of past performance can also backfire.
I recently evaluated blended finance funds, the performance of the funds was not as expected due to a set of factors driven from research on management and business development like know your customer. Our subject experts always tried to developed new scenarios for the future under which the facilities would work better. Foresight tools are applied within the existing evaluation system based on evaluation departments or institutions and methods which in most cases lack hard technical / subject-related skills and resources improve the evaluation system. Alternatives to the current evaluation system should be explored like participatory process for policy formulation and implementation like stakeholder groups in specific policy areas providing feedback on specific policies. This way future oriented reflexive and learning systems are created using feedback loops. Here future programming is included by stakeholders. Examples are the Brazilian policies for family agriculture or nutrition which are shaped by stakeholder commissions at all levels.
Kenya
Steven Lynn Lichty
Managing Partner
REAL Consulting Group
Publicado el 18/04/2026
Great comment here, Ines, and a valuable caution. I appreciate your point that using foresight in place of evidence on actual performance can become a way of endlessly rescuing weak results through imagined future scenarios, especially when evaluation teams lack the technical or sector-specific expertise needed to challenge assumptions. Your emphasis on participatory, feedback-rich systems is especially important, because it suggests that future-oriented evaluation should not rely only on evaluators and institutions, but also on structured stakeholder engagement that can shape policy design, implementation, and adaptation in real time. Thus, building futures literacy with communities is also important element of our conversations.
Benin
Koffi Moïse Bienvenu Sodjinou
Chargé de Programme
CASAD International
Publicado el 09/04/2026
La evaluación ya no puede limitarse a ser un simple acto de medición o una constatación congelada en el tiempo; encuentra su verdadera razón de ser en su capacidad para generar una transformación duradera. Al ir más allá de la función tradicional de control para convertirse en una palanca de cambio, actúa como un motor de reflexión que obliga a los actores a confrontar sus prácticas con la realidad de los resultados. Evaluar sin transformar equivaldría a establecer un diagnóstico sin intención de curar, lo que convertiría el ejercicio en algo estéril y puramente burocrático. Por el contrario, una evaluación orientada a la evolución permite identificar los puntos de ruptura y las fuentes de innovación, transformando el error en una oportunidad de aprendizaje y el juicio en una herramienta de acompañamiento.
Desde el punto de vista ético y estratégico, esta dimensión transformadora es esencial para evitar la inercia y garantizar la eficacia de las acciones emprendidas. En un entorno en constante cambio, la evaluación debe servir de brújula dinámica: no solo mira hacia atrás para validar los logros, sino que proyecta a las organizaciones o a los individuos hacia el futuro ajustando las trayectorias. En definitiva, la evaluación solo alcanza su pleno valor cuando se convierte en un proceso «empoderador», capaz de modificar los comportamientos y optimizar los sistemas para lograr un impacto real y tangible.
Kenya
Steven Lynn Lichty
Managing Partner
REAL Consulting Group
Publicado el 18/04/2026
Thanks Koffi. You've made some astute observations and contributed a strong articulation of evaluation as something far more alive and consequential than compliance or retrospective judgement. I especially appreciate the idea that evaluation should function as a dynamic compass, helping people and institutions not only understand where they have been, but also adjust where they are going. Framing evaluation as diagnosis without treatment is particularly powerful, because it captures why transformative intent matters if evaluation is to contribute to real learning, adaptation, and lasting change.
Kenya
Steven Lynn Lichty
Managing Partner
REAL Consulting Group
Publicado el 06/04/2026
Introducción a la tercera semana
Para la tercera semana, me gustaría presentar el artículo «Fusionar la previsión y el pensamiento prospectivo para un nuevo paradigma de evaluación transformadora», de Rose Thompson Coon, Katri Vataja y Pinja Parkkonen (adjunto a continuación).
Su artículo sostiene que, si la evaluación pretende contribuir a la transformación en un mundo incierto y complejo, no puede seguir centrándose principalmente en evaluar el desempeño pasado. En cambio, debe centrarse más en el futuro, ser más dinámica y estar más capacitada para abordar múltiples futuros posibles.
Lo que hace que este artículo sea especialmente útil para nuestro debate es que no se queda en el plano teórico. Utilizando un caso de Sitra en Finlandia, las autoras muestran cómo los métodos de prospectiva, como el análisis de horizontes (Horizon Scanning) y un proceso Delphi modificado, pueden integrarse en la evaluación para validar las opciones estratégicas actuales, generar opciones de programación futuras, profundizar en el aprendizaje sobre la complejidad y fortalecer la toma de decisiones estratégicas. También sostienen que este cambio no es solo metodológico. Requiere un replanteamiento más amplio del propósito de la evaluación, incluyendo cuestiones de poder, participación y de qué futuros se están imaginando y priorizando.
Este artículo ofrece un puente práctico entre el pensamiento prospectivo y la evaluación transformadora. Ayuda a trasladar el debate de «¿Por qué debería la evaluación basarse más en el futuro?» a «¿Cómo se traduciría esto realmente en la práctica?».
También plantea un importante desafío para todos nosotros. Si la evaluación debe ayudar a configurar los futuros deseados, ¿cómo debería abordar las cuestiones de poder, participación y de quién es el futuro que se está definiendo?
Kenya
Steven Lynn Lichty
Managing Partner
REAL Consulting Group
Publicado el 06/04/2026
Resumen de la segunda semana
El debate de la semana pasada puso de manifiesto una tensión rica y oportuna en el núcleo de la evaluación orientada al futuro, es decir, si la evaluación debe seguir orientada hacia la predicción y el cambio lineal, o si debe orientarse hacia la preparación, la pluralidad, el aprendizaje y la adaptación.
Rick Davies defendió con firmeza esta postura al argumentar que, en un mundo de profunda incertidumbre, la evaluación debería tener en cuenta múltiples futuros suficientemente diversos, en lugar de basarse en una lógica predictiva única. También planteó la importante cuestión de qué criterios deberíamos utilizar para evaluar los futuros, sugiriendo tanto criterios cognitivos sobre cómo pensamos como criterios conductuales sobre cómo respondemos. Además, advirtió contra el uso demasiado impreciso del término «transformación», recordándonos que la transformación no es intrínsecamente buena y que los evaluadores deben permanecer atentos a los objetivos y la política del cambio en sí mismo.
Michele Friend ofreció un importante replanteamiento filosófico y metodológico. En lugar de preguntarse qué debe cambiar primero, argumentó que la transformación no debe considerarse en absoluto como una secuencia lineal. Los métodos, los criterios, las instituciones y las mentalidades evolucionan conjuntamente a través de bucles de retroalimentación entre la evaluación, el diálogo, la viabilidad y la implementación. Su ejemplo mostró la evaluación como un proceso iterativo y reflexivo que no solo juzga el desempeño, sino que también ayuda a las personas y a las instituciones a preguntarse en qué se están convirtiendo.
El Dr. Uzodinma Akujekwe Adirieje centró la conversación en los sistemas de salud africanos y de bajos recursos, haciendo hincapié en que el cambio más profundo debe ser de mentalidad: alejarse de la presentación de informes orientada al cumplimiento y dirigida a los donantes, y avanzar hacia un aprendizaje adaptativo, de propiedad local y orientado a la resolución de problemas. Su contribución fue especialmente valiosa al mostrar que la evaluación transformadora no es abstracta; puede producir resultados concretos cuando la evidencia se integra en la toma de decisiones en tiempo real y en las realidades de la comunidad.
Rhode Early Charles amplió el debate argumentando que la transformación también depende de cómo se comunica el conocimiento de la evaluación. Los informes suelen seguir siendo demasiado técnicos y orientados a los evaluadores. Abogó por que los resultados de la evaluación se convirtieran en múltiples productos de conocimiento adaptados que diferentes públicos puedan utilizar realmente, al tiempo que advirtió que los enfoques de datos excesivamente reducidos pueden pasar por alto cuestiones emergentes y oportunidades de aprendizaje estratégico.
En conjunto, los intercambios de la semana sugieren que la evaluación informada sobre el futuro puede requerir no un único cambio, sino varios a la vez… de la predicción a la preparación, de futuros singulares a plurales, de modelos lineales a un aprendizaje rico en retroalimentación, del cumplimiento a la apropiación local, y de informes estáticos a formas de conocimiento más utilizables.
En el plano técnico, Silva planteó una pregunta práctica sobre la plataforma. Que yo sepa, no se puede seleccionar un hilo y contribuir a los comentarios de otra persona. No obstante, se lo transmitiré al equipo de EvalForEarth.
Canada
Rhode Early Charles
Publicado el 01/04/2026
En los sistemas de salud africanos y de escasos recursos, la evaluación suele servir con demasiada frecuencia como un ejercicio de rendición de cuentas a posteriori, en lugar de como una herramienta para la transformación sistémica. Tras décadas de experiencia en el fortalecimiento de los sistemas de salud, el primer y más crucial cambio debe producirse en la mentalidad: cómo percibimos el propósito y la apropiación de la evidencia. Los evaluadores y los responsables de la toma de decisiones suelen actuar con una mentalidad de mero cumplimiento, elaborando informes que satisfacen a los donantes externos pero que no logran captar las realidades matizadas sobre el terreno. Recientemente, en el estado de Lagos (Nigeria), el seguimiento rutinario del programa de salud materna se había centrado exclusivamente en los partos en centros sanitarios. Sin embargo, al adoptar un enfoque orientado al aprendizaje —que examinaba la calidad de la atención, la experiencia de las pacientes y los patrones de derivación—, se descubrió que el 42 % de las mujeres evitaba acudir a las clínicas locales debido a la percepción de que los servicios eran de baja calidad. La formación específica del personal y la reasignación de recursos aumentaron posteriormente los partos en centros sanitarios en un 17 % en el plazo de un año.
De manera similar, el seguimiento dirigido por la comunidad en otro distrito nigeriano reveló una barrera del 40 % debida a los costes de transporte ocultos, a pesar de que los informes mostraban una «satisfacción» de las pacientes del 95 %. Estas observaciones ponen de relieve aquellos métodos y criterios que, por muy sólidos que sean técnicamente, solo se aplican de manera efectiva una vez que la mentalidad evoluciona para dar prioridad al aprendizaje adaptativo y basado en la información local, en lugar de a la presentación de informes extractivos.
Las pruebas de los recientes diálogos «Vida y Salud» del primer trimestre de 2026 de la Asociación Afrihealth Optonet (AHOA) muestran que los distritos que utilizan plataformas digitales integradas y la evaluación participativa lograron un aumento del 15 % en la cobertura de vacunación, lo que demuestra que integrar la evaluación en la resolución de problemas en tiempo real, y no solo en la presentación de informes retrospectivos, produce un impacto tangible en la salud.
La sostenibilidad y el desarrollo a largo plazo dependen de esta alineación. La evaluación transformadora no consiste en hojas de cálculo mejores o paneles de control más sofisticados; se trata de descolonizar la intención, garantizar que los datos sirvan a las soluciones locales y fomentar una cultura de indagación crítica. En los limitados sistemas de salud africanos, el cambio de mentalidad es el punto de apoyo sobre el que giran todos los métodos, criterios y reformas institucionales hacia un cambio sistémico y duradero.
Nigeria
Dr. Uzodinma Akujekwe Adirieje
CEO
Afrihealth Optonet Association (AHOA) - CSOs Network
Publicado el 01/04/2026
En los sistemas de salud africanos y de escasos recursos, la evaluación suele servir con demasiada frecuencia como un ejercicio de rendición de cuentas a posteriori, en lugar de como una herramienta para la transformación sistémica. Tras décadas de experiencia en el fortalecimiento de los sistemas de salud, el primer y más crucial cambio debe producirse en la mentalidad: cómo percibimos el propósito y la apropiación de la evidencia. Los evaluadores y los responsables de la toma de decisiones suelen actuar con una mentalidad de mero cumplimiento, elaborando informes que satisfacen a los donantes externos pero que no logran captar las realidades matizadas sobre el terreno. Recientemente, en el estado de Lagos (Nigeria), el seguimiento rutinario del programa de salud materna se había centrado exclusivamente en los partos en centros sanitarios. Sin embargo, al adoptar un enfoque orientado al aprendizaje —que examinaba la calidad de la atención, la experiencia de las pacientes y los patrones de derivación—, se descubrió que el 42 % de las mujeres evitaba acudir a las clínicas locales debido a la percepción de que los servicios eran de baja calidad. La formación específica del personal y la reasignación de recursos aumentaron posteriormente los partos en centros sanitarios en un 17 % en el plazo de un año.
De manera similar, el seguimiento dirigido por la comunidad en otro distrito nigeriano reveló una barrera del 40 % debida a los costes de transporte ocultos, a pesar de que los informes mostraban una «satisfacción» de las pacientes del 95 %. Estas observaciones ponen de relieve aquellos métodos y criterios que, por muy sólidos que sean técnicamente, solo se aplican de manera efectiva una vez que la mentalidad evoluciona para dar prioridad al aprendizaje adaptativo y basado en la información local, en lugar de a la presentación de informes extractivos.
Las pruebas de los recientes diálogos «Vida y Salud» del primer trimestre de 2026 de la Asociación Afrihealth Optonet (AHOA) muestran que los distritos que utilizan plataformas digitales integradas y la evaluación participativa lograron un aumento del 15 % en la cobertura de vacunación, lo que demuestra que integrar la evaluación en la resolución de problemas en tiempo real, y no solo en la presentación de informes retrospectivos, produce un impacto tangible en la salud.
La sostenibilidad y el desarrollo a largo plazo dependen de esta alineación. La evaluación transformadora no consiste en hojas de cálculo mejores o paneles de control más sofisticados; se trata de descolonizar la intención, garantizar que los datos sirvan a las soluciones locales y fomentar una cultura de indagación crítica. En los limitados sistemas de salud africanos, el cambio de mentalidad es el punto de apoyo sobre el que giran todos los métodos, criterios y reformas institucionales hacia un cambio sistémico y duradero.
United Kingdom
Rick Davies
Evaluation Consultant
Publicado el 01/04/2026
Si la pregunta de esta semana es «Si la evaluación debe contribuir a la transformación, ¿qué es exactamente lo que debe cambiar primero… nuestros métodos, nuestros criterios, nuestras instituciones, nuestra mentalidad subyacente o algo más?», repetiré mi argumento a continuación... existe una posible y grave discrepancia entre la naturaleza predictiva de una teoría del cambio tal y como la utilizan los evaluadores y la necesidad de estar preparados en un mundo muy incierto: una visión única del futuro frente a una visión plural de los futuros
[Por cierto, la estructura de visualización para este tipo de diálogo debería ser ramificada, no una línea única]
Y, por favor, no utilicemos la palabra «transformacional» a la ligera. Putin, Trump y otros déspotas están muy interesados en la transformación de un tipo u otro. ¿Qué hay de las mejoras incrementales, o tal vez incluso simplemente sobrevivir, como objetivo? :-) La inflación adopta muchas formas, incluidos los cambios en nuestro vocabulario. Por ejemplo, en el pasado solo teníamos «detalles», pero ahora tenemos «granularidad». Vaya... las cosas realmente están mejorando... ¿o no?
United States of America
Michele Friend
Professor
George Washington University
Publicado el 30/03/2026
Hola a todos,
Me alegra formar parte de este debate. Mi formación es en filosofía, así que probablemente plantearé preguntas de otro tipo. Steven Lichty preguntó: «Si la evaluación debe contribuir a la transformación, ¿qué es exactamente lo que debe cambiar primero… nuestros métodos, nuestros criterios, nuestras instituciones, nuestra mentalidad subyacente o algo más?»
No creo que debamos plantear la pregunta de esta manera. La transformación no es un proceso lineal en el que hay un primer paso, luego un segundo, luego un tercero, y así sucesivamente. Más bien, suceden varias cosas al mismo tiempo, y el punto de partida de cada uno de nosotros depende de nosotros mismos, de lo que estamos evaluando y de cuál es el propósito percibido de la evaluación. Es decir, lo importante es un ciclo de retroalimentación entre la evaluación y las personas afectadas por ella.
Nuestro equipo evaluó recientemente un edificio. Este había cumplido los requisitos para la certificación LEED. Para nuestra sorpresa, superó los criterios LEED. Incluimos las características añadidas en nuestra evaluación (nuestro método es bastante flexible en este sentido). Utilizamos la evaluación para formular recomendaciones de mejoras adicionales. Así pues, el método de evaluación incluyó esas recomendaciones, y las recomendaciones dan pie a una conversación —sobre viabilidad, implementación, plazos, importancia, etc. Esa conversación se retroalimenta a la evaluación y a las recomendaciones. La conversación también lleva a las personas afectadas por la evaluación a plantearse preguntas profundas sobre sí mismas, quiénes son y qué quieren ser en el contexto de la institución. Así, los criterios, las instituciones y la mentalidad cambian al mismo tiempo a través de nuestro proceso de evaluación y retroalimentación.
United Kingdom
Rick Davies
Evaluation Consultant
Publicado el 30/03/2026
Cuando el futuro parece más incierto que nunca, puede resultar útil centrarse más en la preparación que en la predicción. Para mejorar la preparación, debemos plantearnos múltiples versiones del futuro, no solo una, y estas versiones deben ser lo suficientemente diversas. Una vez generados esos futuros, ¿cómo podemos evaluarlos? Me interesaría conocer la opinión de los demás sobre cuáles podrían ser los criterios relevantes que se deberían aplicar. Para empezar, sugiero que los criterios se pueden clasificar en dos grandes categorías:
1. Cognitivos: criterios relacionados con cómo pensamos sobre el futuro;
2. Conductuales: criterios relacionados con cómo respondemos a esos futuros antes y después de que se hagan realidad.
Italy
Silva Ferretti
Freelance consultant
Publicado el 30/03/2026
¿Es posible responder a las publicaciones y seleccionar una conversación? No he encontrado la opción para hacerlo. ¡Y al iniciar un mensaje nuevo se interrumpe el hilo de la conversación!
Kenya
Steven Lynn Lichty
Managing Partner
REAL Consulting Group
Publicado el 30/03/2026
Bienvenidos a la segunda semana
Me gustaría retomar la conversación de la semana pasada con una breve reflexión extraída de Evaluation and the Transformational Imperative, de Scott Chaplowe y Joyce Mukoma (véase el archivo adjunto). Su argumento principal es sencillo, pero importante. La magnitud de las crisis actuales implica que la evaluación no puede seguir ligada a una mentalidad de «seguir como siempre» si quiere respaldar la agenda transformadora más amplia reflejada en los ODS. Definen el cambio transformador no como una mejora incremental, sino como un cambio profundo y sistémico en el funcionamiento de un sistema.
Lo que me parece especialmente útil es que el artículo no presenta la transformación como un único método nuevo. En su lugar, se pregunta qué es lo que frena la evaluación. Señala cuatro fijaciones habituales: 1) la fijación en los proyectos, 2) la fijación temporal, 3) la fijación cuantitativa y 4) la fijación en la rendición de cuentas. En otras palabras, la evaluación se queda atrapada con demasiada frecuencia en proyectos lineales, plazos de financiación cortos, lógicas basadas en métricas y una rendición de cuentas orientada al cumplimiento.
Scott y Joyce sugieren entonces varias vías para avanzar… métodos adaptativos a la complejidad, evaluación centrada en principios, nuevos criterios transformadores, ciencia de datos y paradigmas alternativos, incluidas las perspectivas indígenas y feministas.
Así que, para esta semana, me gustaría preguntar: «Si la evaluación ha de contribuir a la transformación, ¿qué es exactamente lo que debe cambiar primero… nuestros métodos, nuestros criterios, nuestras instituciones, nuestra mentalidad subyacente o algo más?».
Nigeria
Dr. Uzodinma Akujekwe Adirieje
CEO
Afrihealth Optonet Association (AHOA) - CSOs Network
Publicado el 30/03/2026
DE LA RETROSPECTIVA A LA PREVISIÓN: LA EXPERIENCIA DE LA ASOCIACIÓN AFRIHEALTH OPTONET
por el Dr. Uzodinma Adirieje
De la retrospectiva a la previsión, nuestra experiencia en la Asociación Afrihealth Optonet (AHOA) demuestra que la evaluación resulta más valiosa cuando va más allá de la rendición de cuentas retrospectiva para influir activamente en las decisiones futuras en un contexto de incertidumbre. Destacan tres ideas prácticas.
Incorporar ciclos de aprendizaje adaptativo en el diseño de los programas:
En las intervenciones de Afrihealth relacionadas con los sistemas de salud y el clima, las revisiones periódicas no se trataron como ejercicios finales, sino como puntos de control en tiempo real. Los evaluadores facilitaron ciclos de retroalimentación rápidos —combinando datos rutinarios, opiniones de los beneficiarios y señales contextuales (por ejemplo, cambios de política, eventos climáticos como la COP29 de Bakú)— para informar las correcciones a mitad de camino. Este enfoque garantiza que los programas sigan siendo relevantes incluso cuando cambian las condiciones.
Integrar evidencia de métodos mixtos para el análisis prospectivo:
Los indicadores cuantitativos por sí solos suelen ir por detrás de las realidades emergentes. Las evaluaciones de Afrihealth combinaron datos sobre la prestación de servicios con información cualitativa procedente de las comunidades y los trabajadores de primera línea. Por ejemplo, los cambios en los comportamientos de búsqueda de atención sanitaria durante situaciones de estrés económico se detectaron de forma temprana mediante entrevistas y grupos focales, lo que permitió realizar ajustes proactivos en la divulgación y la asignación de recursos.
Alinear las preguntas de evaluación con los horizontes de decisión:
En lugar de limitarse a preguntar «qué funcionó», Afrihealth reformuló las preguntas hacia «qué es probable que funcione a continuación, para quién y en qué condiciones». Se utilizaron la elaboración de escenarios y el análisis de contribuciones para explorar futuros plausibles, especialmente en programas que se cruzan con la variabilidad climática y los riesgos para la salud pública. Esto hizo que los resultados fueran directamente utilizables para la planificación estratégica, y no solo para la presentación de informes.
Creación conjunta con las partes interesadas:
Al involucrar a los responsables políticos, los ejecutores y las comunidades en la definición de las prioridades de evaluación, Afrihealth se aseguró de que los resultados respondieran a necesidades reales de toma de decisiones. Esto reforzó la apropiación y aumentó la probabilidad de que se actuara en base a las recomendaciones.
Del mismo modo, las lecturas opcionales sobre evaluación del desarrollo y gestión adaptativa refuerzan aún más estas prácticas, haciendo hincapié en la flexibilidad, el pensamiento sistémico y la rendición de cuentas orientada al aprendizaje.
De este modo, los evaluadores pueden mejorar la relevancia en contextos inciertos institucionalizando el aprendizaje en tiempo real, triangulando diversas pruebas y orientando las evaluaciones hacia decisiones con visión de futuro.
El Dr. Uzodinma Adirieje es expresidente de la Asociación Nacional de Evaluadores de Nigeria (NAE). Es un evaluador experimentado, economista de la salud y líder de la sociedad civil que fue coconsultor en la redacción de la Política Nacional de Seguimiento y Evaluación de Nigeria. Dirigió la síntesis de la evaluación del ODS 3, participó en las evaluaciones nacionales de los ODS 3 y 4, e impartió formación y tutoría en seguimiento y evaluación, promoviendo prácticas de desarrollo basadas en la evidencia y con visión de futuro.
Kenya
Steven Lynn Lichty
Managing Partner
REAL Consulting Group
Publicado el 28/03/2026
Resumen - Semana 1
Esta primera semana de debate ha dejado una cosa muy clara... la necesidad de una evaluación orientada al futuro no proviene de un único sector o metodología. Surge de la frustración vivida en la práctica. Conny Rietdorf nos recordó que la «L» de MEL suele ser la primera víctima cuando la evaluación se convierte en un mero ejercicio de cumplimiento normativo en lugar de un espacio para la reflexión y el aprendizaje. A continuación, Carlos Tarazona llevó la conversación más allá a través de la evaluación «One Health» de la FAO, mostrando cómo un análisis retrospectivo puede ser sólido respecto al pasado y, aun así, insuficiente para los futuros que están surgiendo. Su replanteamiento de la relevancia como aptitud para el futuro, de la sostenibilidad como resiliencia ante el cambio y de la coherencia como la capacidad de trabajar entre sistemas nos proporcionó un lenguaje poderoso para pensar de forma diferente.
Otros participantes afinaron el panorama. Serdar Bayryyev destacó las condiciones institucionales necesarias para este cambio (es decir, capacidad, marcos prácticos y cambio organizativo). Silva Ferretti nos retó a no tratar la prospectiva como una solución técnica para un problema cultural más profundo, planteando la pregunta más difícil: «¿Para qué sirve la evaluación?». Alexis Adébayo situó el debate en la realidad climática, donde las perturbaciones externas pueden desestabilizar la atribución y debilitar la utilidad de los resultados. Rhode Early Charles nos recordó que el análisis predictivo y la prospectiva no son rivales, sino complementos, especialmente si logramos superar la fragmentación de los sistemas de datos. Emmanuel Erick Igiha y Amy Mara nos devolvieron al propósito. La evaluación, en su mejor expresión, debería ayudar a las personas a mejorar, adaptarse y afrontar lo que viene después.
Así pues, el hilo conductor que surge de la primera semana es este: el paso de la retrospectiva a la prospectiva es metodológico, sí, pero también institucional y profundamente cultural. Requiere no solo nuevas herramientas, sino también una orientación diferente hacia la evidencia, la incertidumbre, el aprendizaje y el cambio. Parece un punto de partida importante.
Mirando hacia el futuro: La semana que viene, nos centraremos en el imperativo transformacional y examinaremos la previsión transformadora a través de un próximo artículo en el Journal of MultiDisciplinary Evaluation. Si no está familiarizado con el imperativo transformacional dentro de los ecosistemas de evaluación, he adjuntado un breve resumen de cuatro páginas escrito por Scott Chaplowe y Joyce Mukoma.
Kenya
Steven Lynn Lichty
Managing Partner
REAL Consulting Group
Publicado el 27/03/2026
Amy, gracias por esto. Has descrito el panorama de forma magnífica. Lo que más me llama la atención de tu enfoque es la palabra «transformación». No estás describiendo un simple ajuste en la metodología de evaluación… sino un cambio fundamental en la finalidad de la evaluación. Pasar del veredicto a la orientación… de la rendición de cuentas a la anticipación.
Los cuatro pilares que identificas son convincentes por sí mismos. Pero creo que lo que los hace poderosos es cómo se refuerzan entre sí. El análisis de escenarios sin la participación de las partes interesadas corre el riesgo de convertirse en un ejercicio técnico desconectado de las realidades vividas. El seguimiento en tiempo real sin una cultura de aprendizaje solo genera datos sobre los que nadie actúa. Juntos, sin embargo, comienzan a describir algo que se siente genuinamente diferente: la evaluación como una conversación continua y viva con el futuro.
Una pregunta que me suscita tu publicación: ¿Quién impulsa esta transformación? Los evaluadores pueden abogar por enfoques con visión de futuro, pero mucho depende de si los responsables de la contratación y los tomadores de decisiones están dispuestos a financiarlos y utilizarlos. Según tu experiencia, ¿dónde ha sido más fuerte el interés por la evaluación prospectiva y qué ha marcado la diferencia?
Tu contribución también supone una buena transición hacia nuestro tema central de la próxima semana: el imperativo transformacional. Me alegro mucho de que formes parte de este debate.
Kenya
Steven Lynn Lichty
Managing Partner
REAL Consulting Group
Publicado el 27/03/2026
Emmanuel, el enfoque que propones, al pasar de juzgar el pasado a facilitar mejoras para el futuro, capta el espíritu de lo que la evaluación prospectiva aspira a ser. Y la pregunta con la que concluyes es precisamente la más adecuada para seguir planteándola a lo largo de este debate.
Un ejemplo que me viene a la mente es el trabajo de Acción Anticipatoria del PMA, donde la evaluación se ha utilizado no solo para valorar el desempeño pasado, sino para perfeccionar los sistemas de activación y los modelos de escenarios que ponen en marcha respuestas preventivas antes de que las crisis se desarrollen plenamente. Eso me parece un caso en el que la evaluación realmente ha moldeado la acción futura, en lugar de limitarse a registrar el desempeño pasado. Pero creo que la idea más profunda de tu contribución tiene que ver con la orientación y la intención… una evaluación prospectiva puede llevarse a cabo con métodos en gran medida convencionales, si las preguntas que plantea y la forma en que se enmarcan los resultados apuntan sistemáticamente hacia la adaptación y la mejora, en lugar de hacia un veredicto. Ese cambio cultural puede ser tan importante como cualquier innovación metodológica. ¿Qué ha permitido esa orientación en los contextos en los que has visto que funciona?
Acabo de completar una gran evaluación basada en la prospectiva para UNICEF, pero es demasiado pronto para determinar qué diferencia puede suponer. ¡Pregúntame en 2028!
Kenya
Steven Lynn Lichty
Managing Partner
REAL Consulting Group
Publicado el 27/03/2026
Rhode, gracias por esto. La cuestión de la complementariedad entre los métodos de prospectiva y el análisis predictivo es importante y no siempre se plantea de forma explícita. A veces se da por sentado implícitamente que la prospectiva es principalmente cualitativa y está orientada al futuro, mientras que la modelización predictiva es el ámbito de los datos más concretos; sin embargo, en la práctica, una evaluación sólida se beneficia de ambos, y la lógica de combinarlos es acertada. La prospectiva nos ayuda a explorar el espacio de la incertidumbre, mientras que los métodos predictivos nos ayudan a cuantificar las trayectorias probables cuando los datos lo permiten.
Tu observación sobre la fragmentación de los datos es muy acertada y, en mi opinión, constituye en sí misma un problema sistémico que la evaluación debe ayudar a abordar. Si las evaluaciones produjeran sistemáticamente datos estructurados y accesibles como algo habitual, en lugar de informes aislados a nivel de proyecto, se irían acumulando gradualmente los conjuntos de datos longitudinales que respaldarían el tipo de modelización que describes. La apropiación nacional, como sugieres, es una vía. Pero las prácticas de encargo de evaluaciones dentro de las organizaciones internacionales también podrían cambiar de manera que respalden esto. Parece una reforma institucional concreta que merece la pena explorar más a fondo en el debate. También considero que merece la pena seguir de cerca la dimensión de la IA y el aprendizaje automático. La capacidad de aprendizaje entre proyectos a gran escala es realmente nueva, y sus implicaciones para el diseño de la evaluación aún se están analizando.
Kenya
Steven Lynn Lichty
Managing Partner
REAL Consulting Group
Publicado el 27/03/2026
Gracias, Alexis, por tu aportación. El ejemplo que planteas —infraestructuras costosas que quedan inutilizadas o destruidas por fenómenos climáticos extremos— pone de manifiesto el problema de la atribución en términos muy concretos. Se trata de un escenario que pone de manifiesto una limitación fundamental del modelo lógico en el que se basan la mayoría de las evaluaciones retrospectivas. Si la cadena causal se ve interrumpida por una perturbación externa, el propio marco de evaluación tiene dificultades para dar sentido a lo ocurrido, y mucho menos para ofrecer una orientación útil sobre lo que debería hacerse a continuación.
Esto se relaciona con una cuestión más amplia en la metodología de la evaluación, y es que nuestros marcos estándar suelen asumir un grado de estabilidad en el entorno operativo que cada vez es menos válido en contextos afectados por el clima. La gestión integrada del paisaje es un ámbito especialmente interesante en este sentido, ya que opera con horizontes temporales largos y sistemas complejos, lo que podría decirse que la convierte en una de las áreas en las que la evaluación basada en la prospectiva no es un lujo, sino una necesidad. Tengo curiosidad por saber si ha visto intentos de incorporar el pensamiento basado en escenarios en el diseño de la evaluación en los contextos en los que trabaja, aunque sea de manera informal, y si esos esfuerzos han ayudado a los evaluadores y a las partes interesadas a afrontar los retos de atribución que describe.
Kenya
Steven Lynn Lichty
Managing Partner
REAL Consulting Group
Publicado el 27/03/2026
Silva, esta es una provocación que merece la pena analizar a lo largo de este debate, y creo que aporta algo que podemos seguir desentrañando en las próximas semanas. Tienes razón en que las herramientas de prospectiva pueden utilizarse simplemente al servicio del cumplimiento normativo, es decir, anticipando futuros para confirmar una teoría del cambio en lugar de cuestionarla genuinamente. Eso sería una versión sofisticada del mismo problema.
La pregunta previa que planteas, «¿para qué sirve la evaluación?», es una con la que creo que esta comunidad debe lidiar más directamente. Mi propia impresión es que el cambio de la retrospectiva a la prospectiva no es solo técnico, ya que también requiere una relación diferente entre los evaluadores, los encargantes y los programas que se evalúan. Si la evaluación es puramente confirmatoria, entonces la previsión se convierte en una mera fachada. Pero si existe un interés institucional por la evaluación como exploración genuina, entonces las herramientas de previsión, especialmente cuando se utilizan de forma participativa como tú describes, pueden abrir el tipo de espacio reflexivo que cuestiona, en lugar de reforzar, los supuestos predominantes. ¡Sigue planteando estas preguntas, Silva!
Kenya
Steven Lynn Lichty
Managing Partner
REAL Consulting Group
Publicado el 27/03/2026
Serdar, gracias por tu aportación. Los ejemplos que has extraído del PMA, el FMAM, el CGIAR y el propio trabajo de prospectiva de la FAO son de gran relevancia para el debate. Es alentador ver cómo se citan estos ejemplos en conjunto, ya que refuerza la idea de que el impulso para integrar la prospectiva y la evaluación es genuino, aunque las orientaciones prácticas sigan siendo escasas. Tu marco de tres partes (creación de capacidad, marcos prácticos y cambio institucional) refleja una secuencia que me parece acertada. Las herramientas técnicas por sí solas no cambiarán la práctica si los incentivos institucionales siguen premiando la rendición de cuentas retrospectiva por encima de todo lo demás. Los mandatos de evaluación, los procesos de adjudicación y las expectativas fijadas por los donantes forman parte del sistema que debe cambiar. Por eso incluí la pregunta sobre qué cambios institucionales serían necesarios, ya que me parece que ahí es donde se encuentra el verdadero cuello de botella, y no en la disponibilidad de métodos de prospectiva per se.
El informe de la FAO sobre los escenarios futuros de la alimentación y la agricultura al que hace referencia es un recurso valioso, y sería interesante saber de los colegas si los evaluadores han recurrido a esos escenarios en su propio trabajo, ya sea para enmarcar las evaluaciones o para contextualizar los resultados, y de qué manera lo han hecho. Espero con interés continuar con el intercambio.
Italy
Carlos Tarazona
Senior Evaluation Officer
FAO
Publicado el 27/03/2026
Steve, gracias por esta reflexión tan profunda y por mencionar el trabajo de Michael Quinn Patton, que también me parece muy relevante para este debate.
Estoy totalmente de acuerdo con tu interpretación de que una perspectiva prospectiva no requiere necesariamente una metodología paralela, sino que puede integrarse en la forma en que interpretamos y aplicamos los marcos existentes. En ese sentido, tu observación sobre una «aplicación más honesta» de los criterios del DAC coincide plenamente con mi propia experiencia, especialmente en contextos como One Health, la adaptación al cambio climático y la transformación del sistema agroalimentario, donde los sistemas están evolucionando incluso mientras los evaluamos.
Al mismo tiempo, la intervención de Silvia lleva esto un paso más allá de una manera importante. Comparto la preocupación de que, si la evaluación sigue anclada en una lógica orientada al cumplimiento, incluso una prospectiva bien integrada corre el riesgo de ser instrumentalizada para anticipar dentro de límites predefinidos en lugar de cuestionarlos genuinamente. La distinción que ella establece entre la evaluación como verificación frente a la exploración es, en mi opinión, totalmente acertada.
Sin embargo, en mi opinión, la verdadera limitación para integrar la prospectiva no suele estar en el nivel de las herramientas o los criterios, sino mucho antes, en la etapa de conceptualización de la evaluación.
En el caso de «One Health» de la FAO, la capacidad de incorporar una perspectiva prospectiva fue posible gracias a un análisis preliminar en profundidad y a una revisión bibliográfica realizados en la fase de diseño. Sin esa inversión inicial, habría sido mucho más difícil introducir posteriormente una dimensión prospectiva significativa. Para cuando se fijan las preguntas, el alcance y los métodos, la arquitectura de la evaluación ya depende del camino recorrido —lo que, irónicamente, refleja la misma dinámica que estamos tratando de evaluar.
Así que tal vez el debate pueda matizarse en tres direcciones:
Para que la prospectiva sea algo más que un complemento, debe integrarse desde el principio, no incorporarse a posteriori.
Esto tiene implicaciones prácticas para los responsables de los encargos. Si nos tomamos en serio los enfoques de desarrollo o formativos, la prospectiva debe reflejarse en:
En ese sentido, el enfoque que solemos utilizar en la FAO —un diseño impulsado por preguntas y centrado en la utilización, guiado pero no limitado por los criterios del CAD de la OCDE— ofrece cierta flexibilidad. Nos permite, al menos en principio, integrar dimensiones prospectivas desde el principio, siempre que los fundamentos conceptuales sean lo suficientemente sólidos.
Así que tal vez el reto no sea solo replantearse los criterios o adoptar herramientas de prospectiva, sino también desplazar la atención hacia las fases iniciales: hacia cómo se encargan, se enmarcan y se fundamentan intelectualmente las evaluaciones antes incluso de que comiencen.
Kenya
Steven Lynn Lichty
Managing Partner
REAL Consulting Group
Publicado el 26/03/2026
Carlos, gracias por compartir este ejemplo. La evaluación de la iniciativa «One Health» de la FAO es un caso realmente instructivo, y tu descripción del «desfase temporal» entre los resultados retrospectivos y la relevancia prospectiva capta algo que, en mi opinión, muchos evaluadores reconocen intuitivamente, pero que les cuesta expresar con claridad en los informes de evaluación.
Lo que me parece especialmente revelador en tu reflexión es la reinterpretación de los criterios existentes del CAD desde una perspectiva prospectiva. Enmarcar la relevancia como «idoneidad futura», la sostenibilidad como «resiliencia ante el cambio» y la coherencia como «la capacidad de trabajar entre sistemas» no supone una desviación radical de los criterios. Yo diría que se trata de una aplicación más honesta de los mismos en contextos en los que las condiciones ya están cambiando durante la ejecución del programa. He estado pensando en una línea similar, y tu ejemplo refuerza la idea de que la prospectiva no requiere necesariamente una metodología separada insertada en la evaluación… puede integrarse en el marco interpretativo que ya utilizamos (véase mi respuesta más abajo a Conny).
Tu observación sobre las dependencias de trayectoria también es muy acertada. Las fortalezas institucionales se convierten en limitaciones cuando el futuro exige diferentes configuraciones de conocimientos especializados y alianzas. Esto parece un terreno fértil para la planificación de escenarios en particular, ya que puede ayudar a organizaciones como la FAO a someter a pruebas de estrés sus modelos operativos actuales frente a los futuros emergentes de «One Health».
Tu comentario también me hizo pensar en el artículo de Michael Quinn Patton de 2020 «Criterios de evaluación para evaluar la transformación: implicaciones para la pandemia del coronavirus y la emergencia climática global» (véase el archivo adjunto). MQP critica los criterios del CAD y propone seis nuevos criterios orientados a la transformación. Del resumen de su artículo:
Se necesitan transformaciones fundamentales de los sistemas para hacer frente a la emergencia global provocada por el cambio climático y las tendencias globales relacionadas, incluida la pandemia de COVID-19, que, en conjunto, plantean amenazas existenciales para el futuro de la humanidad. La transformación se ha convertido en el grito de guerra en la escena mundial. Evaluar la transformación requiere criterios. Los criterios revisados de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos/Comité de Ayuda al Desarrollo son adecuados para las evaluaciones sumativas y de rendición de cuentas habituales, pero son inadecuados para abordar transformaciones sistémicas importantes. Se ofrecen, analizan e ilustran seis criterios para evaluar las transformaciones, aplicándolos a la pandemia y a la Alianza Global para el Futuro de la Alimentación. Los criterios sugeridos ilustran posibilidades. Los criterios para juzgar cualquier intervención deben desarrollarse en el contexto de una evaluación específica y alinearse con su propósito, así como con las necesidades de información de los principales usuarios previstos. Este artículo concluye que el mayor peligro para los evaluadores en tiempos de turbulencia no es la turbulencia en sí, sino actuar con los criterios de ayer.
He utilizado los criterios transformacionales del MQP en dos evaluaciones. Más adelante compartiré cómo funcionó y cómo no funcionó en el contexto en el que trabajaba… una perspectiva prospectiva desempeñó sin duda un papel… o debería decir la falta de ella.
Kenya
Steven Lynn Lichty
Managing Partner
REAL Consulting Group
Publicado el 26/03/2026
Gracias, Rama. El papel que desempeña la evolución de las percepciones sobre la sostenibilidad a lo largo del tiempo es un tema muy interesante que merece la pena profundizar. Una de las tensiones que me parecen más interesantes en este ámbito es que la sostenibilidad suele evaluarse en un momento concreto (ya sea durante el diseño del programa o al finalizarlo), en comparación con unas condiciones que pueden ser muy diferentes cinco o diez años después. Una perspectiva prospectiva nos invita a preguntarnos no solo si un programa es sostenible en las condiciones actuales, sino si es resiliente ante la variedad de futuros que son plausibles dadas las trayectorias climáticas, los cambios políticos o la dinámica de los ecosistemas. ¿Estarías dispuesto a compartir un ejemplo de tu propia experiencia en el que el cambio de percepciones sobre la sostenibilidad, quizás entre financiadores, gobiernos o comunidades, haya influido en cómo se recibieron los resultados de la evaluación o en cómo se actuó en consecuencia?
Kenya
Steven Lynn Lichty
Managing Partner
REAL Consulting Group
Publicado el 26/03/2026
Gracias a todos por vuestras aportaciones. El martes no vi ninguna publicación, pero ayer muchos de vosotros compartisteis vuestras opiniones y respuestas. ¡Así que gracias! Responderé a cada uno de vosotros a lo largo de hoy y mañana.
Conny, gracias por iniciar el debate. Tienes toda la razón. Lo que describes es precisamente la tensión que este debate intenta sacar a la luz. La «L» de MEL/MEAL/MERL suele ser la primera víctima cuando la evaluación se trata como un mero ejercicio de cumplimiento en lugar de un auténtico proceso de aprendizaje. Tu observación de que los resultados de la evaluación suelen «dejarse de lado» tras su presentación es uno de los patrones más persistentes y frustrantes de nuestro campo, y va al meollo de por qué es importante la integración de la prospectiva… si el aprendizaje no se produce en tiempo real, la evaluación prospectiva se vuelve aún más difícil de afianzar institucionalmente.
En cuanto a tu comentario sobre la recolección de resultados (OH) y el mapeo de resultados (OM), lo acepto. He jugado con nuevos conceptos de evaluación como la «pesca anticipatoria de resultados» y el «mapeo de resultados con visión de futuro»… intentos de entretejer el pensamiento prospectivo en los enfoques de evaluación. Como mencionaste, he descubierto que estos enfoques de hecho generan una participación más activa de las partes interesadas a lo largo de los ciclos de reflexión, lo que puede construir el tipo de cultura evaluativa que hace que el pensamiento prospectivo sea más natural… pero a algunas organizaciones no les resulta fácil comprometerse a este nivel. También añadiría que la dimensión participativa que describes, es decir, lograr que las partes interesadas reflexionen sobre lo que funcionó, lo que no funcionó y lo que fue inesperado, es también una base para el pensamiento de escenarios. Una vez que las personas se sienten cómodas con la incertidumbre e identifican los supuestos, introducir herramientas de prospectiva como el análisis de horizontes o el marco de los Tres Horizontes se convierte en un paso mucho más sencillo. Espero con interés saber más de ti a medida que avance el debate.
Senegal
Amy MARA
Economiste et Specialiste en Passation de Marché
Direction de la Dette Publique
Publicado el 25/03/2026
Tradicionalmente, la evaluación se percibe como un ejercicio retrospectivo destinado a analizar los resultados de un proyecto o una política pública tras su puesta en marcha. Sin embargo, en un contexto marcado por la incertidumbre y la creciente complejidad de las intervenciones públicas, la evaluación está evolucionando progresivamente hacia un enfoque más prospectivo, orientado a la anticipación y la mejora continua.
En primer lugar, la evaluación orientada al futuro se basa en la integración de mecanismos de aprendizaje. Ya no se trata únicamente de juzgar los resultados pasados, sino también de identificar las lecciones aprendidas con el fin de mejorar el diseño y la ejecución de las acciones futuras. Este enfoque favorece una gestión adaptativa de los proyectos y programas.
En segundo lugar, la evaluación prospectiva se basa en el uso de herramientas de anticipación, como los análisis de escenarios, los estudios de impacto ex ante y la modelización de riesgos. Estos instrumentos permiten informar la toma de decisiones en una fase temprana y orientar las políticas públicas hacia resultados sostenibles.
Por otra parte, la evaluación orientada al futuro fomenta el seguimiento en tiempo real y la evaluación continua. Gracias a los sistemas de información y a los indicadores de rendimiento, es posible ajustar las intervenciones a medida que se van implementando. Esta dinámica refuerza la capacidad de respuesta y la eficacia de los proyectos.
Por último, la dimensión prospectiva de la evaluación implica una mayor participación de las partes interesadas. La implicación de los beneficiarios, los responsables de la toma de decisiones y los expertos permite identificar las necesidades futuras, anticipar los retos y construir soluciones adaptadas.
En definitiva, pasar de una evaluación retrospectiva a una evaluación prospectiva consiste en transformar la evaluación en una verdadera herramienta de apoyo a la toma de decisiones. De este modo, se convierte en una palanca estratégica que permite no solo analizar el pasado, sino sobre todo preparar el futuro y mejorar de forma sostenible la acción pública.
Sra. Amy MARA
Economista y especialista en contratación pública
Doctoranda en gestión de proyectos
United Republic of Tanzania
Emmanuel Erick Igiha
Principal M&E Specialist
Tanzania National Parks
Publicado el 25/03/2026
En mi experiencia, lo que realmente convierte una evaluación en “orientada al futuro” es su enfoque en la mejora futura, en lugar de limitarse a juzgar lo que ocurrió en el pasado. Una evaluación prospectiva analiza lo que hemos aprendido, ofrece recomendaciones prácticas y nos ayuda a adaptarnos a nuevos desafíos u oportunidades que puedan surgir. No se trata solo de verificar si alcanzamos los objetivos anteriores, sino de preguntarnos: “¿Cómo podemos hacerlo aún mejor la próxima vez?” Considero que este enfoque es especialmente valioso porque fomenta el aprendizaje continuo y ayuda a todos los involucrados a planificar de manera más estratégica para el futuro. ¿Qué opinan los demás? ¿Han visto ejemplos en los que una evaluación orientada al futuro realmente haya marcado la diferencia?
Canada
Rhode Early Charles
Publicado el 25/03/2026
Encuentro esta discusión particularmente relevante. En mi trabajo, utilizo con frecuencia el análisis de series temporales y la modelización predictiva para estimar tendencias futuras a partir de datos históricos.
Quisiera añadir que, si bien los enfoques prospectivos que no dependen del desempeño pasado son esenciales —especialmente en contextos caracterizados por una elevada incertidumbre o datos limitados—, los métodos predictivos basados en datos históricos siguen siendo algunas de las herramientas más sólidas de las que disponemos cuando se cuenta con datos suficientes y fiables. Estos métodos nos permiten identificar patrones, cuantificar tendencias y generar proyecciones basadas en evidencia que pueden complementar eficazmente los enfoques prospectivos de carácter más cualitativo.
Con el avance de la inteligencia artificial y el aprendizaje automático, contamos hoy con la capacidad de ir más lejos, integrando grandes volúmenes de datos provenientes de múltiples proyectos, regiones e incluso donantes. Esto abre oportunidades significativas para desarrollar modelos predictivos más precisos y sensibles al contexto, particularmente cuando se trabaja con intervenciones similares dentro de un mismo país o sector.
No obstante, una limitación importante sigue siendo la disponibilidad y la fragmentación de los datos. Con frecuencia, estos se encuentran compartimentados dentro de proyectos u organizaciones individuales, lo que dificulta la construcción de conjuntos de datos suficientemente amplios y diversos para una modelización robusta. En muchos casos, los datos de un único proyecto no son suficientes para respaldar predicciones fiables.
Una posible vía de avance consistiría en fortalecer la apropiación nacional de los datos de los proyectos. Los gobiernos podrían desempeñar un papel clave en la consolidación de los datos generados en el marco de distintos proyectos, reuniéndolos en bases de datos centralizadas y accesibles. Si se diseñan adecuadamente, dichos sistemas podrían apoyar la investigación, orientar el diseño de proyectos y permitir un análisis ex ante más riguroso de los factores de éxito o fracaso potenciales.
En ese sentido, identifico importantes complementariedades entre los métodos prospectivos y el análisis predictivo. La prospectiva nos permite explorar la incertidumbre y los futuros alternativos, mientras que los modelos predictivos nos ayudan a cuantificar las tendencias más probables cuando los datos lo permiten. La integración de ambos enfoques podría fortalecer considerablemente la práctica evaluativa y la toma de decisiones.
Benin
Alexis Adébayo ODOUN-IFA
Expert in MEAL
RAAF/ECOWAS
Publicado el 25/03/2026
Quisiera agradecer esta iniciativa.
La evaluación retrospectiva es esencial para valorar el impacto y extraer lecciones. Sin embargo, en contextos marcados por el cambio climático, presenta limitaciones importantes, especialmente en los enfoques de gestión integrada del paisaje.
Por ejemplo, infraestructuras costosas como las presas pueden ser destruidas o volverse ineficaces debido a eventos climáticos extremos. En estas condiciones, resulta difícil medir el impacto real de un proyecto o atribuir los resultados observados a la intervención en lugar de a factores externos.
Esta incertidumbre afecta el uso de los resultados de la evaluación, ya que pueden percibirse como poco fiables o no representativos, lo que limita su utilidad para la toma de decisiones y la planificación futura.
Italy
Silva Ferretti
Freelance consultant
Publicado el 25/03/2026
Gracias por esta discusión y por las ideas iniciales compartidas. Como alguien que sitúa de manera consistente la "evaluación prospectiva" en el centro de sus propuestas, quisiera ofrecer una provocación.
El enfoque aquí podría sugerir que lo que la evaluación necesita son mejores herramientas de prospectiva y mayor capacidad para anticipar el futuro. Me gustaría cuestionar eso, no para desestimar la prospectiva, sino para ubicar el problema real un nivel más arriba. Porque el problema no es técnico. Es cultural.
La pregunta más profunda es: ¿para qué existe la evaluación? Si existe principalmente para confirmar el cumplimiento (es decir, para verificar que un plan se ejecutó según lo diseñado, que la Teoría del Cambio se sostuvo...), entonces añadir métodos de prospectiva no cambia nada. Simplemente estaremos anticipando el futuro al servicio de la misma lógica retrospectiva y el mismo conjunto de horizontes. Siempre en "modo de cumplimiento."
Antes de preguntarnos cómo puede la evaluación mejorar su capacidad de anticipar el futuro, necesitamos hacernos una pregunta previa: ¿estamos dispuestos a liberar a la evaluación de la obligación de confirmar el plan?
¿Puede la evaluación ser exploración y no verificación? Eso significa evaluaciones que no solo respondan preguntas, sino que descubran mejores preguntas; que ayuden a las personas a reflexionar sobre el futuro en lugar de servirlo en bandeja.
Las herramientas de prospectiva son valiosas. Las he utilizado. Y cuando se usan de manera participativa, pueden ser liberadoras, revelando que las personas ya llevan consigo visiones e intuiciones que los propios planes en los que trabajan tienden a limitar.
Este es, pues, el verdadero problema. No se trata de la "prospectiva" como solución técnica. Se trata del poder de adaptarse, cuestionar y explorar de manera continua... en lugar de situar la evaluación en un mundo donde nuestros supuestos, nuestras teorías, nuestros planes son puntos de referencia, y no ideas de partida.
Italy
Serdar Bayryyev
Senior Evaluation Officer
FAO
Publicado el 25/03/2026
Gracias por iniciar esta importante discusión. Para facilitar el diálogo, me gustaría compartir algunas reflexiones.
El mundo de hoy enfrenta desafíos sin precedentes en materia de cambio climático, seguridad alimentaria, sostenibilidad ambiental y una creciente fragilidad derivada de conflictos y crisis relacionadas. Los programas de desarrollo agrícola operan en un contexto marcado por la volatilidad, la incertidumbre, la complejidad y la ambigüedad.
Tradicionalmente, la función de evaluación se ha centrado principalmente en la rendición de cuentas retrospectiva, midiendo el desempeño pasado frente a planes, objetivos y metas predeterminadas. Si bien este enfoque es valioso, en el contexto de cambios acelerados de hoy, a menudo no genera perspectivas relevantes ni mensajes claros e impactantes. Las evaluaciones que valoran la pertinencia, la eficacia y la sostenibilidad con base en las condiciones del momento del diseño pueden ofrecer reflexiones precisas sobre acciones pasadas, pero brindan una orientación limitada para la toma de decisiones futuras.
Cuando los procesos de evaluación se basan exclusivamente en referencias históricas, corren el riesgo de pasar por alto tendencias emergentes y desafíos futuros. Por ejemplo, un programa diseñado para mejorar los rendimientos de los cultivos en función de un escenario climático específico puede perder relevancia si los patrones climáticos cambian de manera imprevista. Del mismo modo, un proyecto evaluado como sostenible en las condiciones actuales podría resultar vulnerable ante presiones futuras. Esta brecha pone de relieve la necesidad de metodologías de evaluación que sean prospectivas y capaces de interactuar con futuros plausibles.
Diversas organizaciones ya integran la prospectiva en sus prácticas: el Programa Mundial de Alimentos (PMA) ha incorporado enfoques informados por la prospectiva en sus programas de Acción Anticipatoria, lo que permite respuestas más proactivas ante las crisis alimentarias. Organizaciones como el GEF y el CGIAR están explorando cómo evaluar mejor la resiliencia a largo plazo y los impactos sistémicos en sus inversiones ambientales y agrícolas. La FAO publicó recientemente un informe que busca inspirar acciones estratégicas para transformar los sistemas agroalimentarios en sistemas sostenibles, resilientes e inclusivos. Este informe (accesible aquí: https://www.fao.org/global-perspectives-studies/fofa/en/) explora tres escenarios diferentes para el futuro de la alimentación y la agricultura, basados en tendencias alternativas para factores clave como el crecimiento y la distribución del ingreso, el crecimiento demográfico, el progreso técnico en la agricultura y el cambio climático.
La prospectiva estratégica debe sustentarse en un conjunto de herramientas y enfoques accesibles para abordar este desafío. Si bien se han desarrollado diversas herramientas y métodos, la orientación práctica sobre su aplicabilidad sigue siendo limitada. Muchos evaluadores carecen de formación en métodos de prospectiva. Para aprovechar todo el potencial de la prospectiva en la evaluación, son esenciales varios pasos:
En una era de cambios sin precedentes, la evaluación debe evolucionar de un espejo retrospectivo a una brújula prospectiva. La integración de métodos de prospectiva en los procesos de evaluación puede mejorar las valoraciones de pertinencia, sostenibilidad e impacto sistémico, apoyando en última instancia programas que sean resilientes y adaptables frente a la incertidumbre.
Con la expectativa de continuar estas discusiones y el aprendizaje compartido sobre este importante tema.
Atentamente,
Serdar Bayryyev,
Oficial Superior de Evaluación Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO)
Italy
Carlos Tarazona
Senior Evaluation Officer
FAO
Publicado el 25/03/2026
Buenos días, estimados colegas, y gracias por iniciar esta discusión tan oportuna.
Quisiera compartir una experiencia reciente de la Oficina de Evaluación de la FAO, en la que incorporamos explícitamente principios de prospectiva en el diseño y la realización de una evaluación.
En la evaluación del trabajo de la FAO sobre el enfoque «One Health», comenzamos con una perspectiva retrospectiva habitual: ¿cómo ha evolucionado este enfoque y cuál ha sido la contribución de la FAO? Este análisis mostró una trayectoria sólida, con liderazgo durante más de 20 años, particularmente en salud animal, control de enfermedades zoonóticas, bioseguridad y, más recientemente, resistencia a los antimicrobianos (RAM) y preparación ante pandemias.
Sin embargo, rápidamente nos enfrentamos a un desajuste temporal.
El enfoque «One Health» no es un campo estable. Está siendo transformado por el cambio climático, la pérdida de biodiversidad, las presiones sobre el uso de la tierra, la RAM y, en general, la transformación de los sistemas alimentarios. Evaluar el desempeño en función de condiciones pasadas puede generar conclusiones válidas, pero menos útiles para orientar acciones futuras.
Por ello, la pregunta evolucionó: no solo si la FAO ha tenido un buen desempeño, sino si su enfoque es adecuado para los futuros emergentes.
En este punto, una perspectiva de prospectiva —considerando riesgos emergentes, cambios sistémicos y futuros plausibles— aportó valor.
Permitió reinterpretar una tensión central. Las fortalezas de la FAO —amplia experiencia en salud animal, sólidas plataformas a nivel país y experiencia operativa— también constituyen dependencias de trayectoria. Aunque la FAO ha adoptado una definición más amplia e integrada de «One Health», la implementación sigue estando a menudo centrada en la salud animal, con una integración menos sistemática de las dimensiones ecosistémicas y sistémicas.
Desde una perspectiva orientada al futuro, esto es relevante. Es probable que los desafíos futuros de «One Health» sean más interconectados. Requerirán una mayor integración entre sectores (animales, plantas, medio ambiente, sistemas alimentarios) y una coordinación intersectorial más sólida a nivel nacional.
Una conclusión clave es que la prospectiva puede integrarse en los criterios de evaluación existentes:
La evaluación retrospectiva nos muestra cómo llegamos hasta aquí. Una perspectiva informada por la prospectiva nos permite evaluar si estamos preparados para lo que viene.
Me interesaría conocer las experiencias de otros colegas: ¿han encontrado formas prácticas de integrar, incluso de manera ligera, la prospectiva en el diseño o la interpretación de evaluaciones?
India
Rama Rao Darapuneni
Former Director in ICAR
ICAR
Publicado el 25/03/2026
El papel de la evolución de las percepciones sobre la sostenibilidad a lo largo del tiempo
Germany
Cornelia Rietdorf
Scientific Associate
German Environment Agency
Publicado el 25/03/2026
¡Buenos días / hola a todos, y gracias, Steven, por iniciar esta interesante ronda de discusión!
No soy evaluadora, pero he trabajado en M&E / MEL / MEAL / MERL en diferentes contextos durante más de 10 años y he visto demasiadas veces los desafíos de las evaluaciones principalmente retrospectivas. No tengo mucha experiencia con evaluaciones prospectivas, así que aquí comparto algunas reflexiones generales:
¿Qué hace que una evaluación sea orientada al futuro? Para mí, en cierto modo, es crear conciencia de la «L» en MEL / MEAL / MERL, es decir, del aprendizaje. ¿Por qué hacemos una evaluación? Muy a menudo he visto que, para los equipos de proyecto, solo es una casilla molesta para marcar, para cumplir con los donantes o los requisitos del proyecto. La evaluación se realiza de cualquier manera y luego se deja de lado.
A menudo fue un trabajo difícil sensibilizar sobre la importancia y el potencial de la evaluación, para identificar:
…para luego usar estos aprendizajes en proyectos, políticas, estrategias y medidas mejoradas.
Me pregunto si el outcome harvesting y el mapping podrían ser una forma de aumentar la conciencia sobre el potencial de las evaluaciones, ya que muchos actores participan más activamente en varias rondas de reflexión sobre mapeo y recolección de resultados, lo que idealmente desencadena un importante proceso de reflexión sobre:
…lo que luego puede ser utilizado para un proceso de seguimiento mejorado.
En cierto modo, ¿no apoyan grandemente la prospectiva de la evaluación las buenas herramientas, argumentos y prácticas que se centran en el aspecto de aprendizaje de las evaluaciones y comprometen a todos los actores clave en los procesos de reflexión tanto como sea posible?
Espero no estar completamente fuera de lugar y estoy muy entusiasmada por seguir los hilos de discusión sobre este tema y aprender de todos aquí.
Saludos,
Conny
Kenya
Steven Lynn Lichty
Managing Partner
REAL Consulting Group
Publicado el 23/03/2026
Bienvenidos a la discusión “Del análisis retrospectivo a la anticipación: cómo la evaluación puede orientarse hacia el futuro”. Mi nombre es Steven Lichty y estaré facilitando este intercambio en línea durante las próximas cinco semanas. Resido en Nairobi y he trabajado en la intersección entre prospectiva y evaluación durante más de 20 años. Espero con interés facilitar nuestras conversaciones, compartir recursos y aprender de todos ustedes.
La evaluación ha permitido durante mucho tiempo comprender qué ocurrió, qué funcionó y qué no. Sin embargo, muchos de los sistemas que más nos importan (alimentación, agricultura, clima, ecosistemas, resiliencia, entre otros) están hoy marcados por una incertidumbre creciente, disrupciones y cambios de largo plazo. En este contexto, mirar únicamente hacia atrás ya no es suficiente. La cuestión no es solo si una intervención funcionó bien en el pasado, sino si está preparada para los futuros que están emergiendo.
En las próximas semanas, este espacio servirá para poner a prueba ideas, compartir experiencias, identificar tensiones y aprender entre disciplinas. A través de experiencias compartidas, lecturas opcionales y reflexiones abiertas, exploraremos qué implica que la evaluación comience a orientarse hacia el futuro. No se trata de abandonar el rigor, sino de ampliarlo. No de reemplazar los criterios del CAD, sino de cuestionar qué significan realmente criterios como la pertinencia y la sostenibilidad cuando el futuro puede diferir radicalmente del contexto en el que se diseñó un programa.
Esta discusión convoca a evaluadores, especialistas en prospectiva, comisionadores, investigadores y responsables de la toma de decisiones a un espacio común de reflexión. ¿Cómo puede la evaluación volverse más orientada al futuro, más adaptativa y más útil en contextos de volatilidad? ¿Qué ocurre cuando incorporamos herramientas de prospectiva como el escaneo de horizontes, los escenarios, los Tres Horizontes, el Triángulo de Futuros o el Análisis Causal Estratificado en el diseño, la interpretación y el uso de la evaluación? ¿Cómo pueden las epistemologías y ontologías que sustentan el pensamiento crítico sobre el futuro enriquecer la práctica evaluativa?
Esta comunidad reúne a algunos de los evaluadores, comisionadores y profesionales más reflexivos en los ámbitos de la seguridad alimentaria, la agricultura y el medio ambiente. Ustedes han observado de primera mano las limitaciones de la evaluación retrospectiva. Probablemente también han vislumbrado alternativas más prometedoras. No es necesario ser experto en ambos campos para contribuir. La experiencia práctica, las preguntas críticas, los casos prometedores, las dudas y las provocaciones son bienvenidos.
Comencemos entonces con una reflexión: ¿Dónde han observado las limitaciones de la evaluación retrospectiva en un mundo en rápida transformación? ¿Y dónde identifican las oportunidades más prometedoras para incorporar una perspectiva prospectiva en la práctica evaluativa?
Nos alegra contar con su participación y esperamos un intercambio enriquecedor y estimulante.