Cuando el futuro parece más incierto que nunca, puede resultar útil centrarse más en la preparación que en la predicción. Para mejorar la preparación, debemos plantearnos múltiples versiones del futuro, no solo una, y estas versiones deben ser lo suficientemente diversas. Una vez generados esos futuros, ¿cómo podemos evaluarlos? Me interesaría conocer la opinión de los demás sobre cuáles podrían ser los criterios relevantes que se deberían aplicar. Para empezar, sugiero que los criterios se pueden clasificar en dos grandes categorías:
1. Cognitivos: criterios relacionados con cómo pensamos sobre el futuro;
2. Conductuales: criterios relacionados con cómo respondemos a esos futuros antes y después de que se hagan realidad.
RE: From Hindsight to Foresight: How Evaluation Can Become Future-Informed
United Kingdom
Rick Davies
Evaluation Consultant
Publicado el 30/03/2026
Cuando el futuro parece más incierto que nunca, puede resultar útil centrarse más en la preparación que en la predicción. Para mejorar la preparación, debemos plantearnos múltiples versiones del futuro, no solo una, y estas versiones deben ser lo suficientemente diversas. Una vez generados esos futuros, ¿cómo podemos evaluarlos? Me interesaría conocer la opinión de los demás sobre cuáles podrían ser los criterios relevantes que se deberían aplicar. Para empezar, sugiero que los criterios se pueden clasificar en dos grandes categorías:
1. Cognitivos: criterios relacionados con cómo pensamos sobre el futuro;
2. Conductuales: criterios relacionados con cómo respondemos a esos futuros antes y después de que se hagan realidad.