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Publicado el 07/09/2024
Aun a riesgo de crear una conceptualización demasiado rígida, sugiero que sería útil plantearse estas preguntas a la hora de considerar la pertinencia de una Evaluación de Evaluabilidad (EA):
1. Contexto institucional y físico: ¿Cuán numerosos y diversos son los lugares?
2. Diseño de la intervención: ¿Cuán numerosas y diversas son las intervenciones y sus interconexiones?
3. Demanda de las partes interesadas: ¿Cuán numerosos y diversos son los financiadores, los socios ejecutores y los grupos beneficiarios, y sus interconexiones?
4. Disponibilidad de datos: ¿Cuán numerosos y diversos son los sistemas de seguimiento y evaluación y sus interconexiones?
United Kingdom
Rick Davies
Evaluation Consultant
Publicado el 01/04/2026
Si la pregunta de esta semana es «Si la evaluación debe contribuir a la transformación, ¿qué es exactamente lo que debe cambiar primero… nuestros métodos, nuestros criterios, nuestras instituciones, nuestra mentalidad subyacente o algo más?», repetiré mi argumento a continuación... existe una posible y grave discrepancia entre la naturaleza predictiva de una teoría del cambio tal y como la utilizan los evaluadores y la necesidad de estar preparados en un mundo muy incierto: una visión única del futuro frente a una visión plural de los futuros
[Por cierto, la estructura de visualización para este tipo de diálogo debería ser ramificada, no una línea única]
Y, por favor, no utilicemos la palabra «transformacional» a la ligera. Putin, Trump y otros déspotas están muy interesados en la transformación de un tipo u otro. ¿Qué hay de las mejoras incrementales, o tal vez incluso simplemente sobrevivir, como objetivo? :-) La inflación adopta muchas formas, incluidos los cambios en nuestro vocabulario. Por ejemplo, en el pasado solo teníamos «detalles», pero ahora tenemos «granularidad». Vaya... las cosas realmente están mejorando... ¿o no?
United Kingdom
Rick Davies
Evaluation Consultant
Publicado el 30/03/2026
Cuando el futuro parece más incierto que nunca, puede resultar útil centrarse más en la preparación que en la predicción. Para mejorar la preparación, debemos plantearnos múltiples versiones del futuro, no solo una, y estas versiones deben ser lo suficientemente diversas. Una vez generados esos futuros, ¿cómo podemos evaluarlos? Me interesaría conocer la opinión de los demás sobre cuáles podrían ser los criterios relevantes que se deberían aplicar. Para empezar, sugiero que los criterios se pueden clasificar en dos grandes categorías:
1. Cognitivos: criterios relacionados con cómo pensamos sobre el futuro;
2. Conductuales: criterios relacionados con cómo respondemos a esos futuros antes y después de que se hagan realidad.