Gracias a todos los que han contribuido a este debate tan enriquecedor y reflexivo durante las últimas semanas. He valorado enormemente la variedad de perspectivas compartidas —procedentes de Kenia, Benín, África Meridional, Asia Meridional, el Pacífico y otras regiones— y la forma en que los participantes han vinculado la prospectiva con la evaluación a través de cuestiones del mundo real como la vulnerabilidad climática, los sistemas alimentarios, la gobernanza medioambiental, la transformación agrícola, la gestión adaptativa y la implicación de las comunidades.
Un hilo conductor que recorre el debate es que la evaluación basada en el futuro no consiste simplemente en añadir herramientas de prospectiva a la práctica de evaluación existente. Se trata de replantearse el momento, la profundidad y la intención. ¿Cómo diseñamos evaluaciones que no solo pregunten qué funcionó, sino si una intervención sigue siendo relevante, resiliente, justa y viable en las condiciones emergentes? ¿Cómo pasamos de bases de referencia estáticas a puntos de referencia dinámicos, de un juicio final a una interpretación continua, y de la rendición de cuentas retrospectiva al apoyo a la toma de decisiones anticipatoria? Exploraré más a fondo estos hilos en el próximo resumen del debate.
Ahora que el debate formal concluye hoy, también me gustaría preguntar: ¿cuál podría ser el siguiente paso?
Una posible continuación podría ser una clase magistral breve y práctica de tres horas sobre la integración de la prospectiva y el pensamiento prospectivo en la evaluación, específicamente para programas de seguridad alimentaria, medioambientales y de desarrollo agrícola. Esto podría introducir conceptos y herramientas fundamentales —como el análisis de horizontes, el análisis causal por capas, los escenarios, los Tres Horizontes y el «wind-tunnelling»— al tiempo que se centra en cómo pueden integrarse en las preguntas de evaluación, las teorías del cambio, los criterios del CAD de la OCDE, el aprendizaje adaptativo y las recomendaciones.
Me interesaría mucho saber si a quienes han participado en este debate, o a los colegas de sus organizaciones y redes, les resultaría útil una clase magistral de este tipo.
Como pequeña contribución final, adjunto también una versión previa a la publicación de un artículo del que soy coautor sobre la prospectiva transformadora y el imperativo transformacional. En cierto modo, esto nos lleva de vuelta al artículo de Chaplowe y Mukoma que publiqué al inicio del debate el 28 de marzo. Mi artículo sostiene que la evaluación debe ir más allá de lo habitual, incorporando el pensamiento prospectivo no como un complemento técnico, sino como parte de una reorientación más profunda hacia una práctica anticipatoria, orientada a la justicia y centrada en la transformación. Por favor, considérenlo un borrador previo a la publicación y no lo citen, ni lo distribuyan sin el permiso de los autores.
Gracias de nuevo por la generosidad, las ideas y la sabiduría práctica que han aportado a este debate.
RE: From Hindsight to Foresight: How Evaluation Can Become Future-Informed
Kenya
Steven Lynn Lichty
Managing Partner
REAL Consulting Group
Publicado el 30/04/2026
Gracias a todos los que han contribuido a este debate tan enriquecedor y reflexivo durante las últimas semanas. He valorado enormemente la variedad de perspectivas compartidas —procedentes de Kenia, Benín, África Meridional, Asia Meridional, el Pacífico y otras regiones— y la forma en que los participantes han vinculado la prospectiva con la evaluación a través de cuestiones del mundo real como la vulnerabilidad climática, los sistemas alimentarios, la gobernanza medioambiental, la transformación agrícola, la gestión adaptativa y la implicación de las comunidades.
Un hilo conductor que recorre el debate es que la evaluación basada en el futuro no consiste simplemente en añadir herramientas de prospectiva a la práctica de evaluación existente. Se trata de replantearse el momento, la profundidad y la intención. ¿Cómo diseñamos evaluaciones que no solo pregunten qué funcionó, sino si una intervención sigue siendo relevante, resiliente, justa y viable en las condiciones emergentes? ¿Cómo pasamos de bases de referencia estáticas a puntos de referencia dinámicos, de un juicio final a una interpretación continua, y de la rendición de cuentas retrospectiva al apoyo a la toma de decisiones anticipatoria? Exploraré más a fondo estos hilos en el próximo resumen del debate.
Ahora que el debate formal concluye hoy, también me gustaría preguntar: ¿cuál podría ser el siguiente paso?
Una posible continuación podría ser una clase magistral breve y práctica de tres horas sobre la integración de la prospectiva y el pensamiento prospectivo en la evaluación, específicamente para programas de seguridad alimentaria, medioambientales y de desarrollo agrícola. Esto podría introducir conceptos y herramientas fundamentales —como el análisis de horizontes, el análisis causal por capas, los escenarios, los Tres Horizontes y el «wind-tunnelling»— al tiempo que se centra en cómo pueden integrarse en las preguntas de evaluación, las teorías del cambio, los criterios del CAD de la OCDE, el aprendizaje adaptativo y las recomendaciones.
Me interesaría mucho saber si a quienes han participado en este debate, o a los colegas de sus organizaciones y redes, les resultaría útil una clase magistral de este tipo.
Como pequeña contribución final, adjunto también una versión previa a la publicación de un artículo del que soy coautor sobre la prospectiva transformadora y el imperativo transformacional. En cierto modo, esto nos lleva de vuelta al artículo de Chaplowe y Mukoma que publiqué al inicio del debate el 28 de marzo. Mi artículo sostiene que la evaluación debe ir más allá de lo habitual, incorporando el pensamiento prospectivo no como un complemento técnico, sino como parte de una reorientación más profunda hacia una práctica anticipatoria, orientada a la justicia y centrada en la transformación. Por favor, considérenlo un borrador previo a la publicación y no lo citen, ni lo distribuyan sin el permiso de los autores.
Gracias de nuevo por la generosidad, las ideas y la sabiduría práctica que han aportado a este debate.